Lunes, 6 de Octubre de 2008

Las bolsas mundiales reviven la pesadilla del lunes negro

El Ibex 35 resultó ser el parqué menos castigado de Europa pese a caer un 6,06%

B. C. B. / S. R. A. ·06/10/2008 - 22:57h

Las bolsas de todo el mundo sufrieron ayer una jornada aciaga. REUTERS

Minuto uno de la primera sesión de bolsa en Europa tras la aprobación del plan de rescate del sector financiero en EEUU el pasado viernes. El Ibex cae más de un 3% y el resto de las plazas europeas se desploman un 5%. La suerte estaba echada en los parqués, y no hubo manera de arreglarlo a lo largo de la sesión. Los mercados acabaron por firmar el tercer lunes negro de la historia.


Ni las mejoras de las garantías de los depósitos, ni un posible plan común para la estabilidad financiera en Europa, ni la declaración de la UE de que ningún minorista perderá dinero de sus depósitos (ver pág. 4) infundieron calma. La falta de coordinación entre los políticos y dirigentes ya había hecho mella en las principales plazas europeas y las caídas al cierre superaron el 7%, el peor día desde el crack de 1987 y el regreso a los mínimos de hace cuatro años.


Por una vez, Wall Street se mostró seguidista de la tendencia europea y llegó a caer más de un 7%, repitiendo la jornada aciaga de hace tan sólo una semana. Finalmente, remontó hasta caer algo menos del 4%.
Los inversores no temen un Armagedon financiero, porque prácticamente ya lo han vivido. Ahora temen algo mucho más tangible, las consecuencias de la recesión en los resultados de las empresas.


A menor crecimiento, menos consumo, menos producción industrial, menos necesidad de materias primas. Así que, sin compasión, los europeos vendieron masivamente los valores relacionados con la energía y los recursos naturales, hasta hace pocos meses los favoritos de los expertos.
Los gigantes de las materias primas, Antofagasta y Xstrata, cayeron cerca de un 18% en la bolsa de Londres. Las petroleras, las eléctricas y las mineras no corrieron mejor suerte.


Lo que antes era una desgracia, la poca exposición de la bolsa española a estos sectores, ayer se convirtió en una bendición que llevó al Ibex a ser la plaza menos castigada de Europa con una caída del 6,06%. Pese a que las eléctricas y otras energéticas cayeron con dureza (Gamesa un 14% y Abengoa y Acciona más de un 10%), su peso en la bolsa es moderado.

Telefónica, BBVA y Santander (que suponen algo más de la mitad de la ponderación del Ibex) cayeron un 5,6% de media. Nunca tener una bolsa poco diversificada había sido tan conveniente.

El miedo tumba a los mercados emergentes

El pánico desatado en Wall Street y en Europa contagió y tumbó a los mercados emergentes. El índice MSCI que representa estos mercados registró la mayor caída en sus 21 años de historia. Mientras, Rusia, Argentina y Brasil tuvieron que suspender temporalmente sus bolsas ante la gravedad de los desplomes. Moscú tuvo que parar las cotizaciones hasta tres veces y finalmente cerró con una caída espectacular del 18,7%, hundido por el miedo a un terremoto financiero parecido al que vivió el país en 1998. Mientras, la bolsa de Sao Paulo se vio obligada a interrumpir las transacciones dos veces, ya que al caer más del 15% saltaron los mecanismos automáticos que sirven para amortiguar la volatilidad del mercado. El índice Bovespa perdía más del 13% y el Merval de Buenos Aires, un 11% a hora y media del cierre, pero luego recuperaron casi la mitad de lo perdido.

China tampoco se libró de los números rojos y se dejó un 5%, la mayor caída registrada en una sola jornada desde agosto, mientras Indonesia y Arabia Saudí tuvieron las mayores pérdidas en al menos seis años, informa Bloomberg. Además del temor a los efectos de la crisis financiera internacional, los mercados emergentes sufrieron por la caída del precio del petróleo, que cotizó por debajo de los 90 dólares por barril. Y no sólo el oro líquido retrocedió. Los índices de materias primas experimentaron su mayor descenso desde el año 2001 por el temor de que el menor crecimiento económico mundial merme la demanda de estos productos.