Lunes, 6 de Octubre de 2008

Resuena la canción del 7

Los goles renacidos del delantero y un guiño del ayudante de Del Bosque reaniman el debate sobre su regreso a la selección

 

HUGO JIMÉNEZ ·06/10/2008 - 22:48h

AFP - Raul celebra un gol ante el español

El debate estaba simplemente dormido. Luis Aragonés lo padeció en sus carnes desde el mismo instante en que decidió sacar de la selección a Raúl, el 7, el gran capitán, el mejor jugador español de todos los tiempos. Dos años después, la victoria en la Eurocopa y la llegada al cargo de Vicente del Bosque amenazaron con acabar para siempre con el tema de conversación preferido del fútbol español, con la canción que se adueñó de los bares, los estadios, los campos de entrenamiento y las estaciones de tren: "Raúl, selección; Raúl, selección". Pero la discusión no estaba muerta, ni los fieles del 7 rendidos, ni el estribillo olvidado. El retorno de Raúl a la selección, la presión ambiental para conseguirlo, la liturgia a su alrededor... aguardaban tranquilamente en modo pause.

Han bastado dos goles del delantero, dos golazos con su inconfundible sello de oportunismo y fe, uno de cabezazo certero y otro con la derecha tras una maniobra prodigiosa en el área, para que su vuelta al equipo nacional regrese a las tertulias. La frase de Toni Grande, el primer ayudante de Del Bosque en la selección, durante el descanso del Madrid-Espanyol del domingo, contribuyó definitivamente a colocarlo encima de la mesa.

"Tanto Vicente como yo estamos encantados con los goles de Raúl", afirmó Grande al calor de la actuación del madridista, "pero consideramos que para este partido es mejor citar a los tres que llevan ya un tiempo en esta selección: Villa Torres y Güiza. Para este choque, confiamos en ellos. Pero si Raúl sigue así, estoy seguro de que en algún momento puede ir , claro que sí".

Dos años fuera

Y el caso es que, pese a que durante las últimas semanas el personal parecía tener asumida como imposible la vuelta del 7, la posibilidad de su retorno tampoco ha generado sorpresa ni estupor en el mundo del fútbol. Todos los futbolistas y entrenadores consultados ayer, muchos de los cuales se reunieron por la mañana con Marca en el acto de entrega de los premios Pichichi y Zamora, vieron normal y lógico que el nombre de Raúl vuelva a asomar en las quinielas de futuras convocatorias.

Un par de encuentros después del fracaso en el Mundial de Alemania y sin aportar detalles de los motivos, en septiembre de 2006, Luis Aragonés decidió prescindir de Raúl. Del capitán colgaban estadísticas incontestables: 44 goles en 102 partidos. Dio igual. Luis, pese a que el madridista volvió a su mejor versión, pese a que a cada paso alguien le reclamaba a voces su convocatoria, no le llamó nunca más.

El asunto subió tanto de temperatura que Raúl, en febrero pasado, pidió audiencia al entonces seleccionador para ponerse a su disposición en el caso de que optara por contar de nuevo con él y para garantizarle el apoyo incondicional fuera cual fuera su decisión final. Luis no zanjó el asunto. Siguió sin avanzar las causas de su desconfianza hacia Raúl, jugó a alimentar esperanzas de que su retorno era posible, utilizó el debate para recuperar el apoyo de los demás seleccionados y, finalmente, no le volvió a convocar.

Como la ausencia de Raúl vivió paralela al éxito de la selección, campeona de Europa después de 44 años, la demanda popular se suavizó. Se fue Luis al Fenerbahçe y le suplió en la selección Del Bosque, además con Fernando Hierro de influyente jefe. A Raúl se le abrieron las puertas. Pero no. El madridista se ha mantenido fuera de las tres citaciones elaboradas hasta ahora por el nuevo técnico. Y su titularidad comenzó a discutirse incluso en el Madrid. No arrancó fuerte. Todo lo contrario que Higuaín, para el que el público y la crítica empezaron a pedir hueco en el equipo del capitán.

Hasta que llegó la goleada al Sporting, con dos tantos de Raúl, uno de palanca. E, inmediatamente después, frente al Espanyol, otros dos tantos con más épica y trascendencia. Y, al momento, el guiño de Grande y su "estoy seguro" de que puede volver. "Raúl, selección". La canción ya vuelve a sonar.