Lunes, 6 de Octubre de 2008

En octubre vale todo

Las campañas de los candidatos a la Casa Blanca recuperan los trapos sucios

ISABEL PIQUER ·06/10/2008 - 22:24h

Dos estudiantes se saludan durante las pruebas de imagen y sonido para el debate.

Bill Ayers y Charles Keating. Son los nuevos nombres de la campaña. Nombres desconocidos para el electorado estadounidense, nombres del pasado que se han convertido en municiones del presente. Porque no hay nada como escarbar. Y en eso están las dos campañas, antes del nuevo debate que enfrenta esta noche en Nashville a John McCain y Barack Obama.

"Me he puesto los tacones y me he quitado los guantes", decía este fin de semana la candidata republicana a vicepresidente, Sarah Palin, al mencionar en uno de sus discursos a Bill Ayers, miembro de un grupo ultra radical de los años 60, el Weather Underground, por su presunta asociación con Obama.

Ayers, que ha sido totalmente rehabilitado y es ahora profesor en la Universidad de Illinois, en Chicago, organizó en 1995 una reunión para su entonces vecino y totalmente desconocido senador local, un tal Obama. Los dos hombres coincidieron luego en un comité caritativo.

Su nombre sonó en las primarias, Hillary Clinton lo usó entonces, pero ahora se ha convertido en el nuevo ángulo de ataque de los republicanos, preocupados por su consistente caída en los sondeos.

Los demócratas han reaccionado con rapidez y contundencia.  Este lunes difundían un "documental" de 13 minutos sobre Charles Keating el responsable de Savings and Loands que a a finales de los 80 protagonizó una de las bancarrotas más sonadas de la historia financiera, un precedente de la crisis que afecta ahora Wall Street.

McCain, que empezaba su carrera política, se vio envuelto, junto con otros cuatro senadores en todo el escándalo, al haber recibido importantes contribuciones de Keatings y haber abogado por las desregularización del sector.

Una comisión de investigación a finales de 1990, le exoneró de toda culpa pero le acusó de haber tenido "muy poco criterio" al asociarse con el banquero que pasó más de cuatro años en la cárcel acusado de fraude. "Fue uno de los peores errores de mi vida", reconoció luego McCain en una de sus autobiografías.

A un mes de las elecciones, el tono se ha endurecido y se endurecerá aún más. Este lunes Palin, no sólo volvió a mencionar Ayers, también recuperó el nombre de Jeremiah Wright, el controvertido pastor que incendió las primarias con sus viejas declaraciones racistas. En abril, la campaña de McCain condenaba al partido republicano de Carolina del Norte, por asociar Obama y Wright.

"Lo he dicho muchas veces en el pasado, no hay sitio para este tipo de campaña, no es lo que quiere el pueblo estadounidense", dijo entonces un McCain muy distinto. Eso era abril y ahora es noviembre.

Obama ha criticado los ataques, recordando como en 2004 un grupo asociado a los republicanos arrastró por el lodo el historial militar del entonces candidato, John Kerry. Pero tampoco se ha quedado corto.

Además de recuperar el escándalo Keatings, la nueva palabra clave de los anuncios demócratas criticando a McCain es "errático", refiriéndose a su actuación durante la crisis del plan de rescate financiero propuesto por Washington.

Es poco probable que los dos candidatos recurran a estas tácticas en su debate de hoy en Nashville, esencialmente por el formato, un town hall, una discusión abierta con preguntas del público. Es el segundo de los tres encuentros y los dos se han preparado a conciencia.

El amigo "fontanero" de McCain

La prensa estadounidense también ha recuperado, con menor intensidad, una amistad que no parece resultar nada incomoda para John McCain: George Gordon Liddy, uno de los fontaneros enviados por la Casa Blanca a espiar al Comité del Partido Demócrata y condenado por el escándalo Watergate.

Liddy, que fue condenado a 20 años de cárcel y posteriormente perdonado por el presidente Jimmy Carter, organizó intentos de asesinato y planeó secuestrar a miembros del movimiento pacifista que protestaba contra la guerra de Vietnam.

McCain, que ha intervenido en diversas ocasiones en el programa de radio de Liddy, le describe como un "viejo amigo" del que está "muy orgulloso".

"Felicidades por tu éxito y por tu compromiso con los principios que hacen grande a nuestro país", dijo McCain.

Liddy ha donado 5.000 dólares a las campañas de McCain desde 1998. En su programa de radio aconsejó en 1994 disparar a la cabeza de los agentes federales, ya que portan chalecos antibalas, en caso de que estos entren armados en la casa de un ciudadano pudiendo alegar, según él, defensa propia.