Lunes, 6 de Octubre de 2008

El sorprendente golpe del diputado-marihuana

El ecologista Fernando Gabeira da el campanazo y se cuela en la segunda vuelta de Río de Janeiro

BERNARDO GUTIÉRREZ ·06/10/2008 - 21:04h

Gabeira ya fue en 2006 el el diputado más votado de Río.

Cada cierto tiempo, Fernando Gabeira se refugia en Amsterdam. Nada que ver con la capital holandesa. En realidad, Amsterdam es una metáfora, un lugar imaginario. Cualquier rincón donde fumar marihuana no rompa "el decoro parlamentario". "A veces me quedo varios días en Amsterdam", suele afirmar con ironía.

Al volver al Congreso, el diputado del Partido Verde siente que "la democracia representativa está en decadencia". Por eso tiene muy claro que el cambio del país no está en el Parlamento. Está en otro lugar. En los libros (es un lector ávido), en la calle.

"Estoy conectado con redes anarquistas y autónomas que pasan de esa tontería de los partidos", afirmaba recientemente a la revista TRIP. Fernando Gabeira (Minas Gerais, 1941) se ha convertido en todo un superhéroe tropicalista: el antipolítico.

Ecologista hasta la médula (fundó el Partido Verde), favorable al aborto, a la legalización de las drogas, a la regulación de la prostitución, a los matrimonios gay, pacifista, anticapitalista. Tolerante, intelectual, moderado, humilde.

Lo cierto es que este periodista, escritor y político ha hecho la anticampaña electoral. Huyó del populismo. De los mítines masivos. Del politiqueo barato-busca-alianzas-imposibles. Recorriendo la ciudad de bar en bar, campechano y estratégico, ha conquistado el corazón de los cariocas.

No es casualidad que este canoso ecoantiglobalizador de elegancia inglesa haya dado la gran sorpresa electoral en Brasil. Hace un mes los sondeos apenas le daban un 4% en Río de Janeiro. El domingo consiguió el 25,7% de los votos (con un 97,3% del escrutinio). Por delante, el derechista Eduardo Paes (32%), del Partido del Movimiento Democrático de Brasil (aliado de Lula). Por detrás se queda Crivella, el retrógrado obispo evangelista que acarició la alcaldía de la pasota Ciudad Maravillosa (era el favorito).

Políticamente incorrecto

El verde (marihuana) que te quiero verde ha derrotado al voto pseudodivino. Al padre nuestro que estás en las urnas de un Crivella maquiavélico, corrupto y amoral que apoya a paramilitares y recauda fondos para el casi fascista Partido Revolucionario de Brasil (PRB) en sus misas dominicales.

Gabeira, el verde tras el túnel negro, ha ganado moralmente. Y no sólo, como apunta la prensa brasileña, por el voto útil contra los evangelistas. Su biografía no tiene parangón en la real samba politik brasileña. Gabeira fue un afamado guerrillero del MR-8 (Movimiento Revolucionario 8 de octubre). Incluso participó en 1969 en el secuestro de Charles Elbrick, el entonces embajador estadounidense en Brasil.

Su hazaña bélico-guerrillera sirvió para la liberación de 15 presos políticos. Y dio nacimiento al mito Gabeira.

En el exilio, sobreviviendo como conductor de metro en Estocolmo, convivió con las ideas que marcarían su visión política. Y, sobre todo, con el ecologismo. Desde 1986, Gabeira ha oscilado entre el PT de Lula y el Partido Verde. Y en 2006 se convirtió en el diputado más votado de Río. La alcaldía de Río surgió de carambola (eso dice él). Y llegó en el mejor (o en el peor) de los momentos. La violencia, in crescendo. Los evangélicos, alzados. Paramilitares y narcos, en guerra.

De hecho, Gabeira se ha esforzado en esconder su bandera hippie-progre (aborto, drogas...). Y ha hablado básicamente de violencia. De una ciudad digna. De paz. El mapa sobre milicias y traficantes que realizó su equipo para su web fue toda una declaración de intenciones. Y el diputado-marihuana llegó, vio y convenció.

No a todos. Pero sí a intelectuales y a una clase media hastiada del Río-caos. Hasta el camaleónico Caetano Veloso (izquierdista vestido de derechista con ideas progres) le ha apoyado sin fisuras en su blog: "Odio la marihuana y voy a votarle".