Lunes, 6 de Octubre de 2008

"Picasso y los Maestros", la exposición insignia del otoño parisino

EFE ·06/10/2008 - 11:42h

EFE - En la imagen, la reproducción de "Las mujeres de Argel (Delacroix)" (1955).

La ministra francesa de Cultura, Christine Albanel, inaugura esta tarde en las Galerías del Grand Palais la exposición insignia del otoño parisino: "Picasso y los Maestros", tema central que comparte con otras dos muestra simultáneas co-organizadas con los museos del Louvre y de Orsay de París.

La excepcional trilogía artística, que podrá verse en París hasta el próximo febrero, es fruto de décadas de investigación y de tres años de intensas negociaciones con algunos de los más grandes museos del mundo.

Entre ellos el Prado de Madrid y el Museo Picasso de Barcelona, que prestaron un valioso conjunto de obras sin el que la exposición no habría sido posible, según sus comisarias.

Será una exhibición "histórica", una espectacular reunión de obras maestras de Picasso y los Maestros que le inspiraron y formaron, como Tiziano, Rembrandt, Degas, Renoir, Ingres Chardin, Cézanne o Matisse, y por supuesto Velázquez, Goya, Murillo o Zurbarán.

Las comisarias Anne Baldassari y Marie-Larue Bernadac, directora del Museo Picasso de París y conservadora del Museo del Louvre, respectivamente, no han cesado de recalcar que la ocasión será única e irrepetible, entre otras razones dada la enorme dificultad de conseguir los prestamos solicitados por la Reunión de Museos Nacionales de Francia (RMN).

Valoradas en 2.000 millones de euros (unos 2.700 millones de dólares), las 200 obras expuestas en el Grand Palais, distribuidas en diez salas temáticas, ilustran a la perfección la idea de Picasso de que "un pintor no sale de la nada".

Frente a frente o justo al lado unas de otras, la exhibición reúne las creaciones, todas maestras, del genial malagueño, pero también de sus más grandes colegas de la historia del arte, sobre cuyas obras él mismo aprendió, se inspiró y trabajó.

La imposibilidad de conseguir el desplazamiento de algunas piezas clave es una de las razones por las que la confrontación planeada entre la veintena de maestros elegidos por Anne Baldassari no podrá tener lugar en un único espacio.

Los museos del Louvre y Orsay contarán con sendas y muy especializadas visiones de "Picasso y los Maestros", la primera para mostrar la serie de obras que inspiró a Picasso el cuadro "Mujeres de Argel", de Delacroix, propiedad del Museo del Louvre.

La segunda para colgar otra serie famosa de Picassos, la de "El Desayuno sobre la hierba", de Manet, propiedad del Museo de Orsay.

Ciertas obras, como "Las Meninas", de Vélazquez, uno de los cuadros claves del Museo del Prado, ni siquiera fueron solicitadas, pese a las ricas variaciones picassianas existentes sobre ellas.

Sí se logró, en cambio, el desplazamiento de "La maja desnuda", de Goya, del Museo del Prado, por primera vez desde la pasada década de los años 30; "Nana", de Manet, de la Kunsthalle de Hamburgo; o "Portrait de Madame Moitessier", de Ingres, de la National Gallery de Londres.

El coste estimado de la operación, incluidos los seguros, los desplazamientos o la museografía, asciende a 4,3 millones de euros (5,8 millones de dólares) y convierte la experiencia en "una de las más caras de la historia de los museos de Francia, sino la más cara", según "Le Monde".

Los organizadores aspiran a recibir una media de 10.000 visitantes al día, frente a los 6.500 habituales de una gran exposición.

Para facilitar su acceso se han previsto cinco nocturnos por semana, desde las 09.00 hasta las 22.00 locales, en lugar del único habitual, además de abrir las puertas todos los día durante las vacaciones escolares.