Lunes, 6 de Octubre de 2008

Murakami, el rey del pop

El escritor de la temporada. Vuelve a las librerías españolas el 'best seller' japonés. El autor de culto que más libros vende en el mundo publica hoy nueva novela en España, 'After Dark'

JESÚS ROCAMORA ·06/10/2008 - 09:53h

El escritor japonés Haruki Murakami en una imagen de archivo.

La cuestión es devorar con dignidad, sin morir de indigestión con la barriga hinchada. Consumir seleccionando ingredientes. Engullir las señales que nos rodean, los carteles de las calles, los iconos de las revistas, las marcas de bolsos y zapatos, y lanzar al mundo una bonita pasta de masticado rápido y masivo.

Haruki Murakami (Kioto, 1949) es el Gran Zampador. Sus libros parecen delicadas y equilibradas porciones rellenas de armonía, hechas con los restos de los anuncios de pollo frito empanado y el estribillo en inglés de esa canción que no para de sonar en la radio. Con ellos, como con esas patatas fritas compulsivas, cuando haces pop ya no hay stop.

Su nueva novela, After Dark (Tusquets), sale hoy a la venta en España y promete volver a ser el objeto cultural de la temporada. Murakami es como Auster: el autor de moda, el que todo el mundo quiere leer.

Hemos cogido esta pequeña novela de 250 páginas y hemos separado los ingredientes habituales de sus historias, desde las bandas sonoras que elige de acompañamiento a esos detalles sobrenaturales que dan misterio. Puede que, como más de uno ha dicho, Murakami, con esa pasión que tiene por la música, siempre nos toque la misma canción. Puede. Pero qué bien suena.

La ciudad moderna

Las dos historias paralelas que forman After Dark se desarrollan en Japón (por su panorama repleto de sobreinformación e hiperconsumismo se pasean adolescentes otakus y hikikimoris), aunque bien podrían ser cualquier otra capital mundial repleta de Starbucks y 7-Eleven, con una activa vida nocturna y con exceso de pantallas colgadas de la paredes, que parecen ventanas a otros lugares.

Esto es parte del éxito de Murakami en todo el mundo: que lo que pasa podría suceder en tu ciudad.

Los estereotipos

Una modelo de éxito tan anulada por la soledad que ha decidido abandonarse a un sueño eterno encerrada en casa, un músico de jazz con aspecto de estrella del grunge, una estudiante capaz de dejar la comodidad de una taza de café para ayudar a una prostituta, un oficinista aparentemente anodino que esconde una brutal personalidad... Son los estereotipos de Murakami.

Su función es mostrar las miserias de la vida, especialmente la soledad y las aspiraciones frustradas, todas las expectativas no cumplidas.

También sus personajes son seres universales, capaces de esconder la más profunda reflexión debajo de un diálogo aparentemente localista y superficial. "¿Qué valor tiene una civilización incapaz de hacer a uno las tostadas tal y como las pide?", se queja uno de ellos al comienzo de la novela ante una ensalada de pollo. Peor: ¿No hay mayor preocupación que ésta cuando todo lo que nos rodea es confort?

La irrealidad

After Dark se desarrolla lo largo de toda una noche. Arranca a la medianoche en una cafetería y se extiende hasta las siete de la mañana. Como uno de sus personajes resalta en un momento, a estas horas el tiempo y el espacio se estiran y deforman, revelando formas extrañas. Murakami es un maestro en capturar la capa de irrealidad que cubre lo cotidiano y hacer brillar en plena oscuridad a unos personajes que parecen fluorescentes. Lo onírico está presente de manera más explícita en el personaje de Eri, la modelo convertida en Bella Durmiente, cuya realidad comienza adquirir el aspecto de una espesa pesadilla.

Suspense y misterio

En estas páginas pasan cosas impredecibles que mantienen al lector alerta, en tensión: un extraño que se sienta a cenar en la misma mesa que una chica a la que no conoce sin pedirle permiso previamente, un acto de violencia en un love hotel, una televisión que se enciende en mitad de la noche a pesar de estar desenchufada... 

Murakami es fan de David Lynch y en ciertos momentos, After Dark adquiere la textura de Twin Peaks, o de una película de nuevo terror japonés tipo Ringu: ese horror que emana de la tecnología cotidiana, como teléfonos móviles, cintas de vídeo y televisiones. La imagen de una modelo tumbada frente a una televisión que palpita es puro simbolismo, puro Murakami.

El cine

After Dark comienza con un zoom en toda regla sobre un paisaje urbano y un narrador que parece comportarse como una cámara. Enfoca, aleja, difumina. Incluso avisa al lector de hasta dónde puede ver en las imágenes que le presenta. "Por ahora, eso es todo cuanto podemos juzgar", dice en un momento el narrador, que siempre busca nuestra complicidad.

La música

No podía ser de otra forma: el título de la novela hace referencia a un tema musical, Five Spot After Dark, de Curtis Fuller. Viejos éxitos de Burt Bacharach, Duke Ellington, Martin Denny, Ben Webster y hasta Pet Shop Boys sirven de hilo musical a After Dark.