Lunes, 6 de Octubre de 2008

La fuerza de Madrid contra la crisis

Olvidando sus propias responsabilidades, el Gobierno regional prefierededicar sus energías a culpar al Gobierno central de la crisis financiera internacional

TOMÁS GÓMEZ ·06/10/2008 - 07:24h

DANIEL ROLDÁN - El oso y el madroño... versión PSOE.

Desde que Madrid fuera nombrada capital política ha venido siendo uno de los principales motores económicos de España. Una región repleta de oportunidades, especialmente sustentadas en su capacidad innovadora, su densidad universitaria y la formación de sus ciudadanos.

Todas esas potencialidades exigen una nueva política económica regional para participar como Administración en la salida de la crisis.

Olvidando sus propias responsabilidades, el Gobierno regional prefiere dedicar sus energías a culpar al Gobierno central de la crisis financiera internacional.

Resulta una forma malintencionada de ver la economía, o es de estar profundamente desinformado, el creer que el Gobierno de España ha sido responsable de la crisis de Lehman Brothers, de los problemas de Merril Lynch, de la caída de los precios inmobiliarios en estados Unidos, de las hipotecas basura, de las restricciones del crédito o de los precios del petróleo.

España no es una isla a la que no llegan las tormentas, pero está soportando mejor que muchos otros países las inevitables turbulencias y puede resistir mejor gracias a la sanidad de sus cuentas públicas durante los últimos años de Gobierno socialista (superávit del 1,5% del Presupuesto o aumento sustancial del Fondo de la Seguridad Social), así como por haber obtenido crecimientos anuales del PIB por encima del 4% y por haber controlado la inflación.

Al tiempo, nos encontramos con uno de los sistemas financieros más seguros: en la actualidad España es el país de la OCDE con mayor tasa de cobertura de riesgos y el de menor tasa de morosidad de la UE.

Eso no quita que la economía española tenga aún desequilibrios que debemos ser capaces de solucionar.

Pero los menos favorecidos, los trabajadores en general, no pueden pagar una crisis generada por supuestos intrépidos financieros que la historia ya ha arrinconado... Por eso, el presidente del Gobierno ha señalado que la política social es una prioridad y las políticas activas de empleo tendrán en el Estado a un buen aliado: el diálogo social, a diferencia de los decretazos de la derecha, será columna principal de estas políticas, a favor
de emprendedores, trabajadores e innovadores.

Sin embargo, el Gobierno regional de Madrid, presidido por Esperanza Aguirre, no ha escuchado desde hace años las recomendaciones de austeridad e incluso ha elevado su deuda, tras los últimos años de déficit continuado, a 10.100 millones de euros.

Y, por ende, las políticas activas, la política económica en general, ha brillado por su ausencia en la región madrileña. Por no citar al Gobierno municipal de Madrid cuyo alcalde, Ruíz-Gallardón, ha tomado una de las iniciativas más irresponsables que pudiera plantearse: paralizar todas las obras no licitadas, dejando de hacer centros de mayores y escuelas infantiles bajo el pretexto de la crisis cuando esta medida es consecuencia de la Deuda del Ayuntamiento de Madrid, cuyo equipo consistorial ha elevado a seis mil millones de euros.

Madrid tiene que tomar iniciativas socialistas

Madrid necesita un impulso para transformar su modelo de crecimiento en uno sustentado en la innovación, la investigación y el desarrollo. Necesita una Ley de Industria que fomente e impulse las actividades de alto valor añadido sobre un suelo dispuesto y adecuado para emprendedores e innovadores. Normas que garanticen la localización de empresas y la actividad emprendedora en la región.

Frente a ocurrencias tales como la privatización parcial del Canal de Isabel II o el establecimiento de 17 regímenes administrativos a la carta, promesas hechas por Esperanza Aguirre en el último Debate sobre el Estado de la Región, los socialistas creemos en un Gobierno capaz de liderar, a partir del acuerdo social, a todos los agentes económicos y sociales, patronal y sindicatos, a partir de lo cual las actuaciones sirvan como instrumento acelerador de la actividad, especialmente aquella de alto valor añadido y elevada complejidad tecnológica.

Los ayuntamientos pueden ser instrumento de desarrollo local a partir de su capacidad de influencia sobre el mercado de trabajo  

Uno de cada cuatro parados es madrileño, lo que exige una actuación inmediata ejerciendo nuestras competencias sobre política de empleo y trabajo, así como reactivando el Servicio Regional de Empleo.

Los ayuntamientos pueden ser también instrumento de desarrollo local a partir de su capacidad de influencia sobre el mercado de trabajo, aprovechando las necesidades de servicios sociales en el marco de la Ley de Dependencia, así como otras actividades sobre las que la gestión local se antoja fundamental.

El Gobierno de la CAM ha rechazado nuestra oferta de trabajar juntos en la articulación de un plan contra el desempleo y a favor del impulso económico de la región.

Pero los socialistas no vamos a estar de brazos cruzados, practicando su victimismo: actuaremos movilizando nuestros recursos, nuestra capacidad de gobierno.

Nuestra próxima Conferencia de Alcaldes será el ejemplo de lo que debería haber puesto en marcha Esperanza Aguirre. La mano está tendida a quien quiera sumarse. Tampoco en esto tenemos una obsesión privatizadora.