Lunes, 6 de Octubre de 2008

BNP Paribas se hace con el negocio bancario de Fortis en Bélgica y Luxemburgo

EFE ·06/10/2008 - 07:17h

EFE - Fachada de la sede central del banco francés BNP Paribas en el número 16 del Boulevard des Italiens en París (Francia).

El banco francés BNP Paribas ha llegado a un acuerdo para hacerse con el control de las actividades bancarias del grupo Fortis en Bélgica y Luxemburgo, cuyos gobiernos conservarán la capacidad de bloqueo en la entidad.

Según el pacto, presentado en una rueda de prensa por el primer ministro belga, Yves Leterme, y confirmado por BNP Paribas, la entidad francesa se hará con el 75 por ciento de la división bancaria de Fortis en Bélgica y con el 67 por ciento en Luxemburgo, mientras que los Estados mantendrán las acciones restantes.

Bélgica recibirá a cambio nuevas acciones de BNP Paribas por valor de 8.250 millones de euros, lo que convertirá al Estado en el mayor accionista del grupo francés, con un 11,7 por ciento, según ha confirmado el banco galo.

Mientras, Luxemburgo obtendría un 1,4 del capital de la entidad.

La cotización de Fortis -cuyos títulos se negocian en las bolsas de Bruselas y Amsterdam- será suspendida hoy, según anunció la autoridad reguladora belga, para permitir a los mercados evaluar el alcance del pacto.

El acuerdo cerrado se materializará en dos fases. En una primera los Estados, que tienen desde el pasado fin de semana el 49 por ciento de los títulos de Fortis banca, adquirirán el 51 por ciento restante, que en el caso de Bélgica supondrá un desembolso de 4.700 millones de euros.

A continuación, las autoridades venderán a BNP las partes acordadas por cada uno de ellos (el 75 por ciento en Bélgica y el 67 en Luxemburgo) a cambio de acciones en la entidad francesa (el 10 por ciento del capital para Bélgica y el 1,4 por ciento para Luxemburgo).

Además, BNP Paribas se hará con la división de seguros de Fortis en Bélgica, mientras que Fortis Holding conservará la división de seguros internacional, Fortis Insurance International.

Según explicó Leterme, en Bélgica se creará una nueva estructura financiera para alojar los activos "contaminados" de Fortis, que gestionará una cartera de créditos estructurados por valor de 10.400 millones de euros.

Esta sociedad será propiedad de Fortis Holding (66 por ciento), el Estado belga (24 por ciento) y BNP Paribas (10 por ciento).

El primer ministro ha asegurado que el plan supone una solución duradera para Fortis y una protección para sus clientes y ha insistido en que el Estado garantizará que ningún ahorrador tenga dificultades.

Además, ha explicado que, con el objetivo de mantener los puestos de trabajo, el Gobierno ha elegido a BNP Paribas, una entidad con poca presencia en el mercado minorista belga, y ha subrayado que la operación de rescate no va a suponer una factura importante para las arcas nacionales.

Mientras, la dirección de BNP Paribas ha asegurado en una carta abierta que la compra de Fortis convierte al banco en "el número uno de la zona euro por valor de los depósitos" y le permite seguir "bien preparado para superar la crisis actual".

La división de Fortis, una de las entidades europeas más afectadas por las turbulencias financieras, comenzó el viernes pasado, cuando el Gobierno holandés decidió la nacionalización total de sus actividades en Holanda (banca y seguros, incluidos los activos de ABN Amro).

Exactamente hace una semana, los tres países del Benelux habían pactado inyectar 11.200 millones de euros en Fortis a cambio del 49 por ciento de sus activos bancarios en cada uno de los Estados.

Con esa medida, los tres gobiernos buscaban resolver sus problemas de liquidez, frenar su derrumbe bursátil -en lo que va de año, la entidad ha perdido casi el 70 por ciento de su valor- y recuperar la confianza de los inversores.

Los problemas de Fortis comenzaron el año pasado, con el estallido de la crisis de las hipotecas de "alto riesgo", poco después de culminar la operación de compra de ABN junto a RBS y Santander.

La necesidad de liquidez para pagar su parte de ABN, en un contexto de desconfianza creciente en los mercados, le llevó a acometer en junio pasado una ampliación de capital, una decisión que fue mal recibida por los mercados y que le costó el puesto al entonces consejero delegado, Jean-Paul Votron.