Domingo, 5 de Octubre de 2008

Merkel afirma que el gobierno está determinado a impedir que Hypo contagie a todos

EFE ·05/10/2008 - 16:27h

EFE - La canciller alemana Angela Merkel (i), junto al ministro de Finanzas, Peer Steinbrueck, durante su comparecencia ante los periodistas tras la reunión de crisis celebrada por el gobierno con el Bundesbank y la entidad supervisora BaFin para buscar con urgencia una solución para el banco hipotecario alemán Hypo Real Estate (HRE), en Berlín, Alemania, hoy domingo 5 de octubre. Merkel aseguró que su ejecutivo está trabajando a toda presión en un nuevo plan de rescate de la entidad hipotecaria, tras la retirada de los bancos privados de la operación de rescate anunciada el lunes pasado.

La canciller alemana, Angela Merkel, afirmó hoy que su gobierno está determinado a impedir que la crisis del banco hipotecario alemán Hypo Real Estate (HRE) contagie a todo el sistema financiero.

Merkel aseguró que su ejecutivo está trabajando a toda presión en un nuevo plan de rescate para el citado banco.

"El mensaje del gobierno hoy es que no permitiremos que la crisis de un instituto financiero ponga en peligro todo el sistema. Por eso estamos trabajando a toda presión para salvar al Hypo Real Estate", señaló Merkel.

La canciller subrayó que los ciudadanos no tienen que temer por sus ahorros y aseguró que se hará todo lo posible por responsabilizar personalmente a los culpables de la mala gestión."Se lo debemos al contribuyente", dijo.

Merkel hizo estas declaraciones en una breve comparecencia ante la prensa con motivo de la reunión de crisis celebrada por el gobierno con el Bundesbank y la entidad supervisora BaFin para buscar con urgencia una solución para la citada entidad hipotecaria tras la retirada de los bancos privados de la operación de rescate anunciada el lunes pasado.

El HRE había anunciado anoche el fracaso de la operación y señalado que el grupo de bancos privados que se había comprometido a participar junto al Estado en un crédito inmediato de 15.000 millones de euros había retirado su oferta.

Fuentes del gobierno señalaron que una de las posibles soluciones podría consistir en ampliar el radio de entidades que participen en el paquete de rescate a las aseguradoras, con lo cual las cargas quedarían repartidas entre el Estado, la banca y las compañías de seguros.

La primera operación de ayuda preveía el mencionado crédito inmediato, además de un segundo tramo de 20.000 millones de euros por parte del Estado hasta mediados de 2009.

Del total de 35.00 millones de euros de créditos, el gobierno se había comprometido a asegurar 26.500 millones con avales estatales.

Sin embargo, un informe realizado por el Deutsche Bank había llegado a la conclusión de que el banco en crisis necesita hasta finales de año una inyección de unos 50.000 millones de euros, y por lo menos otros 70.000 ó 100.000 millones hasta finales de 2009, lo que aparentemente fue el detonante para que los bancos retiraran su oferta.

Un portavoz de HRE no quiso confirmar estas cifras pero reconoció que los problemas de liquidez de su filial Depfa Bank, afincada en Irlanda, han aumentado desde que se anunció la operación de rescate.

"No hay duda de que la liquidez de Depfa-Bank ha empeorado a lo largo de la semana desde que se empezó a especular con la posibilidad de una posible liquidación del Hypo Real Estate Group", dijo el portavoz.

El ministro de Finanzas, Peer Steinbrück, se manifestó "horrorizado" por la mala gestión del HRE y la "aparición de un nuevo agujero de liquidez de dimensiones millonarias inimaginables".

"El gobierno rechaza que este instituto intente hacerle corresponsable" de su situación, dijo Steinbrück.

Merkel y Steinbrück hicieron estas declaraciones antes del comienzo de una reunión de los líderes de la coalición gubernamental, que en un principio debía debatir otros temas pero que previsiblemente quedará acaparada por la crisis del Hypo Real Estat. EFE

Según informó el portavoz del ministerio de Finanzas, Torsten Albig, al mismo tiempo continúa en la sede de ese departamento la reunión entre representantes del gobierno, el Bundesbank, y la Bafin, a la que por la tarde se sumaron líderes de la banca privada.