Domingo, 5 de Octubre de 2008

Tropas rusas desmantelan sus puestos en las franjas de seguridad

EFE ·05/10/2008 - 14:01h

EFE - Soldados rusos gesticulan en un punto de control de retenes en la frontera cerca del pueblo de Karaleti, a unos 10 kilometros de Tbilisi, Georgia, el pasado 1 de octubre.

Las tropas rusas comenzaron a desmantelar hoy sus puestos militares en las franjas de seguridad que crearon en Georgia para proteger a las separatistas regiones de Osetia del Sur y Abjasia, informó el ministerio del Interior georgiano.

"Están desmantelando sus puestos", dijo a la prensa en Tiflis el portavoz ministerial, Shotá Utiashvili, quien expresó la esperanza de que Rusia cumpla su compromiso ante la Unión Europea de retirar sus tropas de las zonas de seguridad hasta el próximo viernes.

Según el acuerdo suscrito entre Rusia y la UE, una misión europea de observadores debe asumir en solitario desde el 10 de octubre las funciones de supervisión en esas franjas entre el territorio georgiano administrado por Tiflis y las regiones separatistas.

Canales de televisión georgianos informaron del desmantelamiento de las posiciones rusas y la retirada de material bélico de varias zonas junto a Abjasia y Osetia del Sur, cuya independencia Rusia ha reconocido tras su reciente ofensiva militar en Georgia.

Cerca de Osetia, fue desmantelado un puesto ruso al noroeste de la ciudad de Gori, mientras en torno a Abjasia los soldados desmontan sus posiciones en varias localidades de los distritos occidentales de Zugdidi, Tsalendzhija y Chjorotsku.

También Moscú confirmó la retirada del material militar de las franjas de seguridad, que es supervisada por la Misión de Observadores de la UE en Georgia (EUMM), según la cadena de televisión Rustavi-2.

"Hemos comenzado las labores de desmontaje y retirada de material de los puestos de observación", dijo a las agencias rusas el coronel Ígor Konashenkov, asesor del comandante del Ejército de Tierra de Rusia.

Al mismo tiempo, Moscú mantendrá sus tropas y numeroso material bélico en territorio de ambas regiones separatistas, que pretenden entrar a formar parte de Rusia y donde el Kremlin se propone instalar sus bases militares.

Mientras, la misión de observadores europeos supervisará el retorno a las franjas de seguridad de decenas de miles de civiles expulsados de sus casas por la ofensiva militar lanzada por Rusia en agosto pasado en respuesta a un ataque georgiano a Osetia del Sur.

Según el jefe de la EUMM, el alemán Hans-Jörg Haber, el personal de la misión, que inició sus funciones el país caucásico el pasado día 1, ya incluye a 226 personas, del total de 352 que tendrá asignadas, incluidos 200 observadores propiamente dichos.

Los observadores europeos, que permanecerán, como mínimo, durante un año en Georgia, tienen sus cuarteles en la capital, Tiflis; el distrito de Gori, cerca de Osetia; Zugdidi, limítrofe con Abjasia, y en el estratégico puerto de Poti (mar Negro).