Domingo, 5 de Octubre de 2008

Álex Rovira: "La buena vida está en las cosas del aquí y del ahora"

EFE ·05/10/2008 - 12:00h

EFE - El sociólogo y escritor español, Alex Rovira.

El escritor Álex Rovira reivindica en su nueva obra el presente y lo que ocurre en cada momento, así como el amor, la dignidad, la alegría y la humildad como vehículos que conducen a las personas a "La buena vida", que es como titula el libro que acaba de publicar.

Coautor de los best-sellers "La buena suerte y "El laberinto de la Felicidad", el barcelonés señala en una entrevista con Efe que ahora ha armado un ensayo, publicado por Alfaguara -y por Ara Llibres en catalán-, que nace de los artículos que publica periódicamente en "El País Semanal", especialmente de aquellos que han generado una respuesta más sincera de los lectores.

A partir del poema de José Agustín Goytisolo "Palabras para Julia", deja ya claro en el primer capítulo que "la buena vida es la suma de las actitudes con las que nosotros decidimos vivirla y librarnos a ella. Es en consecuencia, el resultado del cultivo de las actitudes positivas que podemos escoger en un ejercicio voluntario y plenamente consciente, y, además, es la acción que se desprende de manera natural y coherente".

Álex Rovira quiere hacer una reflexión en voz alta, a partir de la observación y la investigación que ha llevado a cabo entre una serie de personas "capaces de aseverar que tienen una vida afortunada, pero que cuando las tratas muy de cerca te das cuenta de que no lo ha sido tanto, aunque sí han sido capaces de aprender de la adversidad".

El hecho de escoger el poema de Goytisolo para encabezar su obra no es casual, puesto que es un texto que "nace de la fragilidad y con un estribillo en el que se indica que la vida es bella y que, a pesar de todo, reporta amigos y amor".

El amor, como ya establecen la neurobiología y los estudios de opinión en la actualidad, es la materia primera esencial de la felicidad y, según escribe Rovira, "nadie es más feliz que aquel que quiere y, que a la vez, se siente correspondido", aunque también advierte que "el amor no lo es todo".

Para el escritor, "nos preguntamos en muchas ocasiones qué es lo que da sentido a la vida, dejando lo esencial para después del funeral".

En esta obra, por el contrario, invita al lector a intentar encontrar una actitud positiva ante el devenir y a pensar en "aquellas cosas tan obvias, que acabamos obviando".