Domingo, 5 de Octubre de 2008

El jefe militar británico ve imposible una "victoria decisiva" en Afganistán

EFE ·05/10/2008 - 11:19h

EFE - Soldados alemanes de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) patrullan en Taloqan, cerca de Kundus, Afganistan, el pasado 30 de septiembre del 2008.

El jefe de las tropas británicas desplegadas en Afganistán cree que la coalición multinacional no logrará una "victoria militar decisiva" en ese país, según afirma en una entrevista que publica hoy "The Sunday Times".

El general de brigada Mark Carleton-Smith, responsable de la 16 Brigada Aérea de Asalto, considera que la opinión publica debe "rebajar sus expectativas" y conformarse con una reducción de la insurgencia talibán que no amenace al Gobierno del país.

"No vamos a ganar esta guerra. Se trata de reducir la insurgencia a un nivel manejable que no suponga una amenaza estratégica y pueda ser controlada por el Ejército afgano", subrayó Carleton-Smith.

El jefe castrense indicó que sus tropas han debilitado a los talibanes durante 2008, si bien admitió que sería "no realista y probablemente increíble" pensar que la Fuerza para la Asistencia a la Seguridad de la OTAN en Afganistán (ISAF) va a acabar con todas la bandas armadas del país.

El general de brigada considera, además, que puede llegar el momento en que el contencioso tenga que resolverse mediante una negociación, más que a través de la lucha armada.

"Si los talibanes estuvieran dispuestos a sentarse ante una mesa para hablar sobre un acuerdo político -explica-, entonces ése sería el tipo de avance que acabaría con una insurgencia como ésta".

"Eso no debería incomodar a la gente", añade el militar británico.

Hasta la fecha, un total de 120 miembros de las Fuerzas Armadas británicas han perdido la vida en Afganistán, 93 de ellos por fuego hostil, desde la invasión que lideró Estados Unidos en noviembre de 2001.

EEUU encabezó ese ataque porque el régimen talibán que dirigía Afganistán se negó a entregar al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, y sus secuaces tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra el país norteamericano, atribuidos a esa red terrorista.