Sábado, 4 de Octubre de 2008

De la playa al casino, Talbot Ruhof ofrece el sueño de un 'dolce far niente'

EFE ·04/10/2008 - 20:56h

EFE - Una modelo desfila con una de las creaciones del diseñador de moda libanés Elie Saab para la colección primavera-verano de 2009.

El mar, sus corales, su fauna, su flora y el 'dolce far niente' de los años 20 en la Costa Azul francesa, con su "glamourosa decadencia" vivida entre la playa y el casino por actores, pintores, magnates e intelectuales de la época, inspiraron al modisto alemán Talbot Runhof su próxima colección estival.

El desfile tuvo un espectador de honor, el tenista Boris Becker, cuya prometida, Sandy Meyer-Woelden, era una de las modelos del evento.

La maniquí, que el pasado septiembre desfiló para TCN en la Cibeles Madrid Fashion Week, mostró hoy su saber hacer en el 66 de la rue de Turenne, viejo taller situado en el corazón del céntrico barrio del Marais que añade una sofisticación suplementaria a las creaciones que se muestran en él.

Los modelos de Talbot Runhof son propicios para todo tipo de galas y momentos de lujo: lamé, sedas, muselinas, georgettes y algunos bordados, todo ello en dorado, oro viejo, coral, azul agua, verde turquesa, tonos arena o estampados de grandes cuadros.

A falta de melenas, ya que el pelo se lleva levemente engominado sobre el cráneo, la cabeza podrá cubrirse con un gorro del mismo tejido y color que el del conjunto que acompañe.

Se pudieron ver muchos escuetos minishort que dejan el papel estelar a las nalgas y se llevan con blusas sin mangas de corte exquisito, drapeadas, plisadas o adornadas con bordados.

De noche, los vestidos Talbot Runhof del verano que viene serán 'hollywoodienses', largos, entallados, como pensados para subir por la alfombra roja de un festival de cine.

Por su parte, el modisto libanés Elie Saab, se inspiró también para sus propuestas estivales en una mujer ultrafemenina y sensual.

La mujer de sus sueños portará pequeños velos sobresaliendo de los hombros y leves capas aladas en la espalda de vestidos y blusas, pero, sobre todo, amará los volantes.

Los volantes del libanés no son a la exquisita usanza andaluza como los presentados el viernes por Chanel (con guitarra a la espalda y funda 'ad hoc' blanca y acolchada superChanel incluidas), sino algo más barrocos.

De ahí que su desfile de París -indispensable plataforma de lanzamiento y consolidación para un modisto internacional- esté construido "como un ramo de flores frescas", destinado sin duda a sus mejores clientas.

"Chic de día, festivo de noche", Elie Saab dijo haber pensado sus creaciones como un "elogio al lujo" y una evocación de un jardín impresionista, con "toques de impertinencia" dulcificadas por una paleta de hortensia, amarillo pistilo, verde almendra, rosa, violín y pasteles florales.

Kenzo prefirió abrir un libro -como el enviado a su público para convocarlo al Carreau du Temple- espacio que permite al modisto Antonio Marras desarrollar sus fantasías estéticas en todos los sentidos, también escénicos.

Hoy mostró una colección marcadamente romántica, "más Marras que Kenzo", según algunos de sus invitados. Pero que importa, si esta gran firma del imperio LVMH no deja de ascender y mejorar posiciones en el mercado desde que el modisto italiano tomó sus riendas artísticas.

Procedente de Australia, como los bailarines del Australian Ballet que triunfan estos días en el Teatro del Châtelet, la modista Collette Dinnigan concentró sus diseños en la idea de una mujer que quiere ser sexy y femenina a la vez.

Como ya hiciese hace seis meses al presentar su colección para este otoño-invierno, Dinnigan confirmó su deseo de explorar los contrastes, entre el blanco y el negro principalmente, aunque también el plateado dominó su paleta.