Sábado, 4 de Octubre de 2008

Pla, más humor que música

Pla es un artista curtido y siempre bien plantado sobre un escenario, aunque ahora de la impresión de ofrecer menos de lo mismo

 

VÍCTOR LENORE ·04/10/2008 - 20:58h

Guillermo Sanz - Pla, en éxtasis.

Lugar: Círculo de Bellas Artes
Fecha: 2 de octubre de 2008
Aforo: Algo más de la mitad
 

Entre finales de los ochenta y comienzos de los noventa Albert Pla consiguió algo que parecía imposible: inyectar vigor y recursos expresivos al amuermado lenguaje de los cantautores. Le cayó la etiqueta de genio y nadie se atrevió a rebatirla. Últimamente parece más interesado por el teatro, presentando montajes "multimierda" (su versión de multimedia) que cosechan resultados diversos.

Cançons de amor y droga (2003), inspirada en los poemas del poeta Pepe Sales, transmitía una tremenda intensidad. En cambio El malo de la película (2006), sátira de la voracidad del sector inmobiliario, no acababa de enganchar.

Ahora vuelve para presentar La diferencia (2008), donde repasa sus asuntos habituales que van desde el hedonismo al antiautoritarismo, pasando por el amor romántico.

La noche comienza con una voz grabada que imita al célebre Eugenio y ya en el primer tercio queda claro que lo que Pla ofrece en 2008 está más cerca del show de humor que del de música. Esta vez actúan en solitario y su guitarra eléctrica parece más un paisaje de fondo para las historias que parte sustancial de su discurso.

Hay momentos hilarantes (La colilla) y otros que sonarán reduntantes a quien haya seguido su trayectoria. En los bises toca dos de sus piezas más conocidas: El bar de la esquina y Lola. Ambas son canciones, pero el artista parece sabotear el tempo hasta que no queda apenas musicalidad.

Pla es un artista curtido y siempre bien plantado sobre un escenario, aunque ahora de la impresión de ofrecer menos de lo mismo. La diferencia sigue en cartel en Madrid hasta el doce de octubre y luego sigue gira por toda España. Consultar fechas en www.albertpla.com