Sábado, 4 de Octubre de 2008

"Esta es la crisis económica más grave desde la Segunda Guerra Mundial"

Francia, Alemania, Italia y Gran Bretaña piden "flexibilidad" a la Comisión Europea sobre las ayudas estatales a las empresas privadas

EFE ·04/10/2008 - 20:02h

REUTERS - Merkel, Sarkozy, Brown, Trichet, Bwerlusconi y Durao Barroso durante su reunión en París para analizar la crisis financiera

La mini-cumbre de los cuatro países europeos en el G-8 (Francia, Alemania, Reino Unido e Italia) concluyó este sábado en París con varios acuerdos, entre ellos apoyar a los entidades bancarias y financieras a hacer frente a la crisis financiera mundial.

En la reunión, convocada por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, participaron la canciller alemana, Angela Merkel, y a los primeros ministros británico, Gordon Brown, e italiano, Silvio Berlusconi. Además, en la reunión estuvieron presentes el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, y el presidente de la Comisión Europea, el portugués José Manuel Durao Barroso. Todos coincidieron en señalar que esta es la crisis más grave desde la Segunda Guerra Mundial y pidieron una reunión urgente del G-8.

En una conferencia de prensa conjunta al término de la reunión Sarkozy expuso los acuerdos sobre varios puntos: el apoyo a las entidades bancarias y financieras, el compromiso de los jefes de Estado o Gobierno presentes de sancionar a los directivos responsables de las empresas en quiebra.

"Cada Gobierno actuará con sus propios medios y métodos pero de manera coordinada con el resto de Estados europeos", explicó Sarkozy.

En caso de intervención pública de un banco en dificultades, los líderes de los países europeos del G-8 se comprometen a que "sus directivos sean sancionados y a que los accionistas soporten el peso de la intervención".

Sarkozy proclamó "solemnemente" la intención de ayudar a los bancos 

Sarkozy, el primer ministro británico, Gordon Brown, la canciller Angela Merkel, y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, también pidieron a la Comisión Europea que, "teniendo en cuenta el carácter excepcional de las circunstancias económicas y financieras", aplique las reglas que limitan las ayudas públicas a las empresas "de manera flexible" y decida con rapidez sobre su aprobación.

De la misma manera, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), que obliga a mantener el déficit público por debajo del 3%, se aplicará teniendo en cuenta "las circunstancias excepcionales en las que nos encontramos", resaltó el presidente francés.

Finalmente, los países europeos del G-8 acordaron que, para que los bancos europeos estén en igualdad de condiciones que los del resto del mundo, las reglas contables sobre la clasificación de los activos en el balance bancario se modifiquen "para tener en cuenta la duración de la detención de estos activos por parte de los bancos".

Cumbre del G-8

Los dirigentes del G-8 respaldaron la convocatoria "lo antes posible" de una cumbre internacional para la "refundación del sistema bancario internacional".

En esta cumbre deberá acordarse regular y supervisar a todos los actores del mercado, no sólo a los bancos comerciales sino también a las agencias de calificación de riesgos, los 'hedge funds' y los bancos de inversión.

También se revisarán las reglas contables para evitar "burbujas" en los buenos momentos del ciclo y "crisis de liquidez" en los momentos de crisis.

Finalmente, se examinarán los sistemas de remuneración de los directivos empresariales "para evitar que favorezcan toma de riesgo excesivo y luchar contra el cortoplacismo".

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