Sábado, 4 de Octubre de 2008

La semana económica abre una puerta a la esperanza

EFE ·04/10/2008 - 18:37h

EFE - El secretario estadounidense del Tesoro, Henry Paulson espera al presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, en las escaleras de la Secretaría de Hacienda en Washington, EEUU.

El Congreso estadounidense aprobó ayer, por fin, el tan criticado plan de rescate del Gobierno de EEUU para sacar del sistema financiero los activos contaminados por las hipotecas basura.

La aprobación se produjo tras duras negociaciones y después de que el lunes se rechazara por la Cámara de Representantes, que se oponía a utilizar el dinero de todos los contribuyentes para salvar a quienes habían corrido excesivos riesgos sin pararse siquiera a pensar en las consecuencias.

El plan permite al Gobierno aportar al sistema hasta 700.000 millones de dólares, de los cuales 250.000 podrán ser utilizados de forma inmediata y otros 100.000 millones en caso de que el presidente determine que es necesario hacerlo.

El Congreso se reserva la capacidad de retener los restantes 350.000 millones si no le satisface el desarrollo del programa.

El presidente estadounidense, George Bush, se apresuró a mostrar su satisfacción por la aprobación del plan de rescate, pero advirtió de que, aun siendo necesario, la solución de la crisis no será inmediata y todavía tendrán que pasar muchos meses para que desaparezcan los riesgos y la actividad económica se normalice.

La discusión por parte del Congreso estadounidense del plan de rescate financiero ha llevado a la bolsa de Nueva York a vivir una semana de auténtico vértigo, que empezó con una caída del 7% el lunes, cuando se rechazó ese plan, a una subida del 4,68% tan solo veinticuatro horas después.

Al final, Wall Street acogió con alivio la aprobación del plan, pero ello no impidió que cerrara la semana a la baja.

La incertidumbre sobre la aprobación de este plan financiero ha creado muchos nervios en Europa durante la semana y algunos Gobiernos han elevado las garantías de recuperación de depósitos por parte de los clientes de los servicios bancarios.

Pero en medio de tantos nervios, algunos bancos han sabido aprovechar la ocasión que representan las dificultades por las que atraviesan otros en los negocios.

Así, el Grupo Santander anunció la compra de la red de sucursales y los depósitos de la británica Bradford & Bingley, nacionalizada el lunes por el Gobierno del Reino Unido, por 773 millones de euros.

Otro ejemplo es el de Wells Fargo, que le ha arrebatado a Citigroup el deseado banco Wachovia, al comprarlo por 15.500 millones de dólares.

Una entidad que no ha podido superar por sí misma la crisis ha sido el banco belga Fortis, que se ha visto obligado a vender los activos de ABN Amro que compró en 2007 por 10.000 millones y además recibirá una ayuda pública de 7.000 millones.

La buena noticia de la semana ha estado en el petróleo, que se ha abaratado nada menos que el 14 por ciento en tan solo siete días.

Los especuladores que han apostado meses atrás por elevar el precio del petróleo hasta cotas impensables poco antes no han tenido más remedio que ceder a la presión que la crisis financiera internacional ejerce sobre la demanda de productos petrolíferos y ver cómo el Texas ha bajado desde julio el 36 por ciento.