Sábado, 4 de Octubre de 2008

Olvidar después del sexo: "¿Por qué estoy desnuda?"

Médicos españoles describen casos de pacientes con amnesia tras un coito

AINHOA IRIBERRI ·04/10/2008 - 18:30h

Un hombre y una mujer tienen un encuentro sexual. Al terminar, todavía en la cama, ella le mira extrañada y le pregunta: "¿Dónde estoy? ¿Por qué estoy aquí, y desnuda?". Tras comprobar que no se trata de una broma, el hombre se levanta, se viste y se marcha cabizbajo, cuestionándose su valor como amante; o bien se levanta, se viste y se prepara para acompañar a su mujer al servicio de Urgencias del hospital más cercano, porque a estas alturas, la extraña reacción de su pareja es ya un asunto bien conocido.

El neurólogo del hospital madrileño de La Paz Pedro Emilio Bermejo ha atendido en más de una ocasión a personas en esta situación. No les pasa nada grave, sufren un trastorno de Amnesia Global Transitoria (AGT) desencadenado, en casos como el narrado, por una actividad poco sospechosa de borrar de verdad la memoria: el sexo. Bermejo acaba de dirigir un estudio, publicado en Revista Española de Neurología, en el que describe seis de estos casos, todos atendidos en el servicio de Urgencias del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, donde ejerció hasta el pasado año.

 Se trata de un cuadro desconocido que dura varias horas

Al contrario de lo que reflejan las películas, la AGT no consiste en un olvido momentáneo de todo, sino en una alteración en la que el paciente "no puede registrar nueva información". "Se acuerda perfectamente de quién es, pero no retiene nada desde que le sobreviene la amnesia, por lo que no para de preguntarse dónde está y por qué, con el consecuente nerviosismo"

Bermejo atiende con relativa frecuencia –calcula que una vez por semana– casos de AGT, que, como es lógico, no siempre está desencadenada por el coito. "La puede provocar el consumo de determinados fármacos, el dolor o el estrés"comenta. De hecho, el neurólogo publicó otro estudio en el que el factor desencadenante era un bajo nivel de potasio en sangre. En el fondo, se trata de un cuadro desconocido, del que sí que se sabe que sólo dura varias horas y que puede deberse a una alteración momentánea del hipocampo.

La pregunta necesaria

El estudio que acaba de publicar tiene para este experto una clara consecuencia. Ante un caso de AGT, el médico que atiende a un afectado debe preguntar al acompañante de este qué estaba haciendo justo antes de la pérdida de memoria y mencionar, además, de forma específica entre las posibilidades, la práctica sexual.

A este respecto, Bermejo señala que es frecuente que la pareja intente ocultarlo, sobre todo, si se trata de amantes ocasionales. "Me ha pasado más de una vez que yo estuviera preguntando por la actividad previa al accidente y que el paciente no me contestara, mientras que su acompañante se iba sonrojando". Va más allá. Cree que, de no haber preguntado específicamente por la actividad sexual, "en siete u ocho ocasiones" no se lo hubieran dicho.

Cuando un paciente llega a Urgencias con un cuadro de AGT, la práctica habitual es hacerle una analítica completa y un escáner. "Ambos suelen arrojar resultados normales, que se confirman  cuando acuden a consulta, el siguiente paso, unos 20 días más tarde".

Los casos clínicos que describe Bermejo en su estudio son bastante heterogéneos. En uno de ellos, el paciente –que se había acostado con su mujer unas dos horas antes– salió y entró varias veces de su domicilio sin saber si había llegado a ir a trabajar. Además, le extrañaba encontrarse vestido y afeitado, porque no recordaba haberlo hecho. La AGT le duró seis horas.

En otro, una mujer de 60 años que había quedado con su hija antes del episodio llegó a la cita preguntando de manera insistente por qué estaba allí y adónde iban. En el ámbito personal, estaba perfectamente orientada. Justo antes de salir de casa había mantenido relaciones sexuales con su pareja.

En un tercer caso, un varón de 59 años practicó con su mujer sexo en la ducha que acababan de instalar en su domicilio. Nada más terminar el coito, empezó a preguntar de forma apremiante qué lugar era ese, ya que no recordaba haber remodelado el baño.

Según la tabla comparativa de los afectados, el tiempo entre el coito y el episodio de AGT oscila entre los 30 minutos y las dos horas; y la edad  de los afectados, entre los 42 y los 60 años. No es la primera vez que se describe el sexo como causa de AGT. "Entre los neurólogos de EEUU se ha acuñado el término sexo para olvidar", concluye el autor del estudio.

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