Viernes, 3 de Octubre de 2008

Raikkonen da por perdido el Mundial

El finlandés reconoce sentirse decepcionado por la temporada y que después de Singapur "no sabía si reír o llorar" 

AGENCIAS ·03/10/2008 - 16:17h

El piloto finlandés de Fórmula Uno Kimi Raikkonen (Ferrari) ha decidido tirar la toalla a falta de tres grandes premios, convencido de que la mala racha que atraviesa esta temporada y que culminó con su abandono en el Gran Premio de Singapur le va a impedir revalidar su título de campeón del mundo.

La carrera nocturna de Singapur, la quinta prueba de la temporada que el finlandés no pudo acabar, terminó con las aspiraciones de Raikkonen y le colocó a 27 puntos del líder, el británico de McLaren Lewis Hamilton.

"Después de la carrera de Singapur no sabía si reír o llorar", declaró hoy Raikkonen en su página web oficial, y aseguró que "definitivamente no es mi año". "Obviamente estoy muy triste con esta situación. No puedo explicar este periodo oscuro y no hay nada que pueda hacer para cambiar lo que ha pasado", señaló. "Parece que cuanto más intento mejorar la situación, peores resultados consigo al final", añadió.

La velocidad no lo es todo 

Aunque matemáticamente aún tiene opciones, Raikkonen ha renunciado al "sisu" finlandés, una mezcla de perseverancia y obstinación que le permitió ganar el campeonato del mundo el año pasado en la última carrera, cuando nadie más creía en sus posibilidades.

Durante todo el año, Raikkonen ha tenido muchos problemas para traducir en puntos su indudable velocidad, gracias a la cual ha firmado diez vueltas rápidas en los quince grandes premios que se han disputado esta temporada. "Las vueltas rápidas en carrera no tienen ningún valor si no las consigues cuando las necesitas", afirmó lacónico.

"Lo siento mucho por el equipo, porque han hecho un buen trabajo para mejorar el F2008. Duele perder estos puntos, pero sabemos que tenemos lo que hace falta para luchar por la victoria en los últimos tres grandes premios", concluyó.

Ahora el finlandés deberá darlo todo para ayudar a su compañero Felipe Massa a ganar el título de pilotos, y de paso conseguir para Ferrari el Mundial de constructores.