Viernes, 3 de Octubre de 2008

Brad Anderson presenta un 'thriller' claustrofóbico con "Transsiberian"

EFE ·03/10/2008 - 13:15h

EFE - En la imagen, el director estadounidense, Brad Anderson.

El director estadounidense Brad Anderson ha presentado en la sección Fantástico, fuera de concurso, su última película, "Transsiberian", un 'thriller' claustrofóbico que se alimenta en parte del Hitchcock de "Alarma en el Expreso", o de otros filmes con tren como "Asesinato en el Orient Express".

En "Transsiberian", tras una estancia en Pekín, una pareja americana -Roy (Woody Harrelson) y Jessie (Emily Mortimer)- decide hacer el largo viaje de vuelta a casa en el famoso tren transiberiano, en el que rápidamente entablan relación con otra pareja, Carlos (Eduardo Noriega) y Abby (Kate Mara).

Cuando Roy no sube al tren tras una de las paradas, Carlos y Abby se ofrecen a esperarle con Jessie en la próxima estación, pero entonces la mujer se da cuenta de que sus compañeros de viaje no son exactamente quienes aparentan ser.

El viaje placentero se complica todavía más al verse relacionados con la investigación llevada a cabo por el oficial Grinko (Ben Kingsley), un agente ruso de la lucha contra el narcotráfico.

Woody Harrelson ha revelado hoy en la presentación en Sitges que utiliza habitualmente los trenes cuando está en Nueva York o en Londres y ha confesado que el rodaje fue "claustrofóbico".

Para Eduardo Noriega, "el tren tiene algo muy cinematográfico, siempre hay un cambio, algo que nos encontraremos en la última estación, de la que no salimos como cuando iniciamos el viaje".

El director ha señalado que escribió el guión basándose en su propia experiencia: "Hice el trayecto del transiberiano hace veinte años, cuando me gradué, y son siete días de viaje claustrofóbico entre Pekín y Moscú, en pasillos muy estrechos en los que apenas caben dos personas y con compartimentos muy pequeños".

Afortunadamente, añade Anderson, "para la mayoría de actores resultó más placentero, pues se rodó en un estudio en Lituania, con paredes móviles, aunque intenté recrear esa atmósfera siniestra y terrorífica".

El resultado final, subraya el cineasta, es una combinación de las experiencias de aquel duro viaje y "algunas licencias para incrementar esa atmósfera paranoica".

Noriega se sintió atraído por su personaje, "algo ambiguo y con un punto de inmadurez que le impedía afrontar el futuro", así como con la idea de trabajar con el director de "El maquinista".

A juicio de Noriega, "los personajes, que están doblemente atrapados en el tren y en esa Siberia helada, se comportan a lo largo de la película como muñecas rusas, se van quitando capas hasta descubrir cómo son realmente".

Un Woody Harrelson simpático, aunque parco en palabras, se ha mostrado "encantado por dar vida a un personaje que resulta muy inocente".

Después de haber elogiado el trabajo de los jóvenes actores españoles con los que ha actuado (Antonio Banderas, Javier Bardem o Penélope Cruz), "todos atractivos y con mucho talento", no ha tenido ambages en decir que Noriega "borda el papel de villano en esta película, tiene unos ojos de malo y encima habla perfectamente el castellano", ha bromeado.

Preguntado por sus papeles recientes en el cine anglosajón, un Noriega más reflexivo opina que "es un proceso que arranca incluso antes de participar en películas en inglés, con papeles en filmes de Alejandro Amenábar, Marcelo Piñeiro o Guillermo del Toro, que han tenido éxito y me han dado a conocer fuera de España".

Ha agregado que "rodar en otro idioma es una dificultad añadida, porque no tienes la misma relación con otro idioma que con el castellano, pero intento que la lengua no sea un problema".

El mayor reto, en su opinión, es "sentirte libre a la hora de improvisar y poder volver de nuevo al texto del guión", que era lo que le pedía Anderson.

Esta filosofía pragmática ha permitido al actor cántabro rodar en catalán la última película de Marc Recha, "Petit indi" (Pequeño indio), una pequeña producción "con un presupuesto menor que el dinero de la promoción en España de 'En el punto de mira", la superproducción norteamericana en la que participó recientemente.

Como actor, Noriega se ha sentido más a gusto en "Transsiberian" porque "había un personaje que construir, lejos del trabajo más de tipo técnico que requería 'En el punto de mira".

Entre los proyectos de futuro de Anderson figuran el 'thriller' paranoide "Lucid" y un musical, "Non Stop to Brazil", que será su tercera colaboración con la productora catalana Filmax.

José Oliva