Jueves, 2 de Octubre de 2008

El exceso de calorías vuelve loco al cerebro según un estudio

Reuters ·02/10/2008 - 20:14h

Comer de más hace que el cerebro enloquezca y genera un daño que podría causar diabetes, enfermedades al corazón y otras dolencias, según informaron el jueves investigadores estadounidenses.

Consumir demasiada comida puede activar respuestas del sistema inmune, que habitualmente están desactivadas en el cerebro, lo que hace que las células de defensa ataquen y destruyan a invasores que no existen, según reveló el estudio del equipo de Dongsheng Cai, de la Universidad de Wisconsin-Madison.

El descubrimiento, publicado en la revista Cell, podría ayudar a explicar por qué la obesidad causa tantas enfermedades diferentes y podría ofrecer una nueva forma de prevenir el sobrepeso.

"Esta respuesta está presente pero habitualmente es desactivada en el cerebro", dijo Cai en un comunicado.

La obesidad es un problema creciente en todo el mundo. En 2007, 1.800 millones de personas tuvieron sobrepeso u obesidad. Los medicamentos actualmente comercializados para combatir la enfermedad sólo tienen un éxito limitado y suelen presentar efectos colaterales graves.

El equipo de Cai trabajó con ratones, buscando explicar los estudios que demostraron que la obesidad causa una inflamación crónica en todo el cuerpo. Esa inflamación se encuentra presente en una serie de patologías relacionadas con la el sobrepeso agudo, entre ellas las enfermedad cardíacas y la diabetes.

Los expertos basaron sus investigaciones en el análisis de un compuesto conocido como IKKbeta/NK-kappaB.

Las células inmunes como los macrófagos y los leucocitos emplean este compuesto pero el equipo de Cai lo encontró también en el hipotálamo, una parte del sistema nervioso relacionado con el metabolismo, tanto en los ratones como en los seres humanos.

"El hipotálamo es el 'centro' de la regulación de la energía", escribieron los autores.

El equipo encontró altos niveles del compuesto allí, aunque sin que su presencia implicara una actividad anormal.

Cuando los investigadores alimentaron a los ratones con una dieta rica en grasas, el compuesto se volvió extremadamente activo, alterando la regulación del apetito y la producción de insulina, la sustancia que ayuda a convertir los alimentos en energía.

La estimulación del IKKbeta/NK-kappaB hizo que los ratones comieran más, mientras que su supresión los hizo comer menos.

Cai cree que su equipo descubrió un eslabón clave en las causas de las enfermedades provocadas por la ingesta excesiva de alimentos.

Cai dijo no saber por qué el compuesto estaría presente tanto en el cerebro como en el sistema inmune, pero sospecha que evolucionó hace mucho en animales primitivos que no tenían el mismo sistema inmunológico sofisticado que los animales modernos, incluyendo a los ratones y a los seres humanos.

/Por Maggie Fox/. *.