Viernes, 3 de Octubre de 2008

Compañeros y vecinos de la militar asesinada acuden masivamente a su funeral

EFE ·03/10/2008 - 12:39h

EFE - El domicilio de la militar Encarnación García, destinada en Granada, presuntamente estrangulada por su compañero sentimental durante varios años, también militar, que posteriormente se suicidó.

Compañeros, amigos y vecinos de la militar asesinada por su pareja en Granada se han volcado hoy con la familia durante su funeral, celebrado en su localidad natal de Cádiar, donde se vive la segunda jornada de luto oficial, que ha llevado a retrasar el inicio de las fiestas.

Desde otras localidades vecinas de este pueblo de unos mil habitantes de las Alpujarras granadinas se han desplazado autobuses, mientras que desde la capital han acudido autoridades como el subdelegado del Gobierno, Antonio Cruz, o el general del Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) del Ejército de Tierra, Vicente Bataller.

La iglesia de Santa Ana se quedó pequeña para acoger a todos los asistentes a la misa fúnebre, que abarrotaron también la plaza aneja y depositaron numerosos ramos y coronas de flores junto al féretro, cubierto con la bandera española, de Encarnación G.A., de 34 años, destinada en la Agrupación de Apoyo Logístico (ALOG-22) con sede en el granadino acuartelamiento Cervantes.

Los momentos más emotivos en la iglesia se vivieron durante la lectura de un responso por parte de una compañera de esta nueva víctima de la violencia machista, así como cuando se entregó a los padres la bandera que cubría el ataúd.

También se les dieron las condecoraciones que su hija consiguió en las dos misiones militares en el extranjero en las que participó, en una de las cuales conoció a quien durante varios años fue su compañero sentimental, J.H.S., de 35 años, natural de Madrid y cabo primero de Ejército destinado en la Unidad Militar de Emergencias, de baja en los últimos tres meses.

J.H.S., a quien nadie quiere nombrar en el pueblo, se suicidó arrojándose desde un puente en la localidad granadina de Dúrcal después de haber presuntamente estrangulado a Encarnación.

El sacerdote que ha oficiado el funeral se hizo de la pregunta que recorre desde el pasado miércoles las calles de Cádiar: "Por qué ha tenido que ocurrir, por qué tenemos que sufrir; cosas así en algunos momentos son inexplicables y nada da respuesta ni explica el por qué de las cosas".

Como sus vecinos, ha recordado de que Encarnación era una persona muy querida en el pueblo, al que acudía frecuentemente y donde tenía muchos amigos pese a residir, por motivos laborales, en Granada.

Por su parte, el alcalde de Cádiar, Antonio Jiménez, ha asegurado a Efe que el municipio acometerá cuantas actuaciones sean necesarias para que "el pueblo se vincule más con la familia y la acompañe en el dolor", labor en la que agradeció la colaboración del Ejército, la Subdelegación del Gobierno y la Junta de Andalucía.

Según Jiménez, la familia descubrió hace algún tiempo los problemas del novio de su hija, aunque "nadie esperaba un desenlace así, que ha sumido a sus allegados en el dolor y la indignación".