Viernes, 3 de Octubre de 2008

París quiere una coordinación europea ante un eventual riesgo general en el sistema

EFE ·03/10/2008 - 11:57h

EFE - El primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende (d), es recibido por el presidente francés, Nicolás Sarkozy (c), antes del almuerzo de trabajo que mantuvieron ayer en el Palacio del Elíseo en París, Francia.

Francia quiere una coordinación europea ante las eventuales intervenciones que sean necesarias para evitar un riesgo general del sistema financiero, aunque las modalidades de acción puedan variar de un país a otro.

"Tenemos que estar todos de acuerdo para intervenir cuando y donde haga falta para evitar cualquier riesgo sistémico, según modalidades que pueden ser diferentes de un Estado a otro", explicó el secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Jean-Pierre Jouyet, en una entrevista publicada hoy por "Les Echos".

Jouyet, que pareció descartar con esa afirmación la idea de crear un fondo europeo de salvamento del sector bancario, señaló que los ministros de Economía y Finanzas de la UE deben trabajar en "soluciones concretas en términos de regulación" para someterlas al Consejo Europeo de mediados de mes.

Aunque admitió que los gobiernos francés y belga habían reaccionado "muy rápidamente" para acudir en ayuda de Dexia, "más hubiera valido que existiera un dispositivo de supervisión y de integración, así como un comité específico en Bruselas para resolver este tipo de problema".

El secretario de Estado dijo que su país quiere que en la minicumbre europea que ha convocado el presidente francés, Nicolas Sarkozy, mañana en París para tratar de la crisis financiera, se tomen "iniciativas, aunque no sean todas seguidas de efectos, antes de ser acusados de inmovilismo".

Explicó que esa reunión, a la que han sido convocados los líderes de los cuatro países europeos miembros del G8 (Alemania, Francia, Italia y Reino Unido), tiene como objetivo "preparar las respuestas europeas para la reunión de ministros de Finanzas del G7" de la semana próxima en Washington.

Además, pretende -añadió- "preparar la reunión extraordinaria de los jefes de Estado del G8", a iniciativa también de Sarkozy, que podría celebrarse en noviembre en Estados Unidos, y "todo eso en buena articulación con los Estados miembros de la Unión Europea".

Esta iniciativa sería una forma de calmar el descontento de países de la UE como España que no habían sido invitados al encuentro de mañana.

Para Jouyet, a medio plazo "es urgente mejorar el intercambio de información entre el BCE (Banco Central Europeo), el sistema europeo de bancos centrales, los reguladores y las direcciones del Tesoro" para conocer "exactamente el nivel de exposición a los riesgos de los bancos, cuáles son sus activos" y disponer así de "mecanismos de alerta".

A ese respecto, admitió que por ahora en la UE "no hay acuerdo para ir a un sistema de supervisor integrado a nivel europeo y bancario".

El responsable francés apostó por una reflexión europea para revisar las reglas sobre los fondos propios de los bancos, su capacidad de crédito, sus actividades de títulos o sobre las normas contables.

Avanzó que en el encuentro de ministros de Finanzas de la UE la semana próxima, presidido por la titular francesa, Christine Lagarde, se debatirá sobre la forma de regular la remuneración de los dirigentes de empresas y los "paracaídas dorados", y dijo que también se tienen que plantear las reglas con las que trabajan las agencias de calificación.