Jueves, 2 de Octubre de 2008

Solbes duda de un plan de la UE contra la crisis

El vicepresidente rechaza un acuerdo que altere el sistema de cobertura español. Los Veintisiete debatirán el martes subir la garantía de los depósitos

P. GONZÁLEZ ·02/10/2008 - 23:11h

“Un plan de rescate unificado en la UE puede tardar algo más que la directiva sobre el mercado único, que fueron 25 años; y creo que no nos serviría para esta crisis”. De este modo expresó el vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, su desconfianza sobre un plan europeo para hacer frente a la crisis financiera, que, además, parece tener cada día menos adhesiones en las capitales comunitarias.

Solbes, que participó en un almuerzo informativo con la presencia de una nutrida representación de empresarios españoles, es partidario de que las soluciones a la crisis se pongan en marcha desde el ámbito nacional, pero dentro de las reglas de juego de la UE. “Está bien que hablemos y definamos unos principios comunes de actuación; pero los sistemas nacionales deben tener encaje comunitario, deben tener en cuenta la normativa de la UE”.

Irritación por Irlanda

Solbes teme que proliferen casos como el de Irlanda, que ha anunciado medidas para garantizar la totalidad de los depósitos de los seis grandes bancos del país. El vicepresidente confesó que, como ex comisario de la UE, la actuación unilateral del Gobierno irlandés le produce “bastante irritación”.

“Es un problema de ayuda de Estado y de no discriminación y es un tema que merece que la Comisión Europea le preste toda su atención para ver la compatibilidad con la legislación comunitaria”, añadió.
Una de las medidas que se barajan para hacer frente a la crisis es la mejora de los mecanismos de garantía de los depósitos bancarios. El martes próximo se reúne en Luxemburgo el Consejo de Ministros de Economía y Finanzas (Ecofin) de la UE, para preparar la cumbre europea de la semana siguiente, en el que también se analizará la crisis económica y financiera. Sobre la mesa estaría la propuesta de reforzar el sistema de garantías, elevando el mínimo actual de 20.000 euros por persona y entidad, hasta una cifra cercana a los 40.000 euros.

Solbes también mostró ayer sus cautelas sobre esta medida. El vicepresidente se mostró a favor de cualquier decisión que contribuya a reforzar el sistema de garantías para los ahorradores, con un tratamiento más homogéneo dentro de la UE. Pero advirtió que rechazará cualquier propuesta que suponga alterar o romper el sistema español: “Tengo dudas de que otros países tengan algo mejor que España”. El sistema español no solo cubre los ahorros de los depositantes, sino que ha generado un fondo (que ahora alcanza los 6.050 millones de euros) que ha permitido acudir al rescate de entidades en dificultades.

El vicepresidente defendió vehementemente el modelo español basado en la eficacia de la supervisión del Banco de España y en la existencia del Fondo de Garantía de Depósitos y llegó a decir que la situación del sistema financiero es “magnífica”, sin que exista “ningún  riesgo” para las entidades, porque, además, “la exposición directa a activos tóxicos es mínima”. “No digo que aquí no nos llueva, pero fuera de España hay verdaderas torrenteras”, remachó.

"El plan Bush me gusta lo justo, pero es necesario"

El vicepresidente expresó su apoyo al plan de rescate de EEUU, aunque admitió que “personalmente, me gusta lo justo”. Solbes consideró, sin embargo, que la situación del sistema financiero y de la economía norteamericana hace “imprescindible” la existencia de un plan. “Es necesario que haya un acuerdo cuanto antes. El no plan es una solución peor que el plan”, manifestó. Solbes se mostró partidario de la intervención del Estado “lo mínimo imprescindible” en situaciones en las que el sistema financiero está en peligro y se destruye la confianza; pero rechazó que se intervenga en favor de las empresas.

Se arrepiente de seguir en el cargo "dos veces al día"

 

A José Luis Rodríguez Zapatero le costó algún tiempo convencer a Pedro Solbes para que decidiera continuar al frente del equipo económico del Gobierno después de las pasadas elecciones. ¿Se habrá arrepentido de su decisión, a la vista de la crisis? Así se le preguntó al vicepresidente económico y en la respuesta tuvo oportunidad de hacer gala de su ironía.

“Del verano para acá me lo he pensado no más de un par de veces al día”, comentó. Aunque, para que no cupieran dudas, agregó rápidamente que las razones que entonces tuvo para continuar, que eran seguir al frente de la política económica en unos momentos difíciles, siguen siendo válidas en este momento. 

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