Jueves, 2 de Octubre de 2008

"La prioridad ahora es favorecer una distribución justa de la riqueza"

Patricio Pazmiño, presidente del Tribunal Constitucional de Ecuador, defiende la Carta Magna, recién aprobada en referéndum

GORKA CASTILLO ·02/10/2008 - 23:15h

El presidente del Tribunal Constitucional visitó Madrid tras el referéndum. FOTO: BLANCA DEL AMO

El responsable del Tribunal Constitucional de Ecuador considera que la nueva Carta Magna es la última oportunidad que tiene la clase política para construir un país distinto. "Más equitativo y justo", precisa.

El presidente Rafael Correa ha anunciado elecciones en febrero. ¿Cree que se presentará a la reelección?

Siendo la refundación institucional aprobada en referéndum el domingo parte de su ideario político, entiendo que Correa participe en las elecciones. No veo otra forma de continuar con un proyecto que ha liderado desde que llegó a la presidencia.

La oposición censura esta posibilidad teniendo en cuenta que, de ganar, Correa podría estar en el poder hasta 2017.

En la tradición democrática ecuatoriana la reelección ha sido constante. Hemos tenido alcaldes y aún tenemos regidores, como el de Guayaquil, que llevan casi nueve años en el cargo.

Éste es el motivo que me impide entender las críticas a la posible intención de Correa de volver a presentarse. Especialmente porque el domingo logró en las urnas un aval inmenso.

Tras el triunfo constitucional, el presidente ha pedido a la oposición que reconozca las mentiras que dijo en la campaña.¿No debería también el presidente realizar una autocrítica?

Para la democracia en Ecuador sería sano realizar una reflexión general de lo que se ha dicho antes y durante la campaña. Hay que intentar buscar consensos, dentro de las divergencias, porque el nuevo modelo de sociedad aprobado necesita un cambio de actitud general.

Algunos señalan que el rival de Correa a la presidencia está en su propio partido y es Alberto Acosta, el ex presidente de la Asamblea Constitucional.

Me parece indispensable que aparezcan partidos nuevos que superen la tradición ecuatoriana del caudillismo individualizado. Es bueno que haya un líder como Correa, pero también que haya surgido una nueva generación de líderes como Acosta y otros. Eso significa que el futuro no depende de un solo hombre.

La jerarquía eclesiástica, contraria a la Constitución por considerarla abortista, ha mostrado su disposición al diálogo. ¿Qué papel se reserva a la Iglesia?

Yo espero que el encuentro sirva para superar los temores que sembraron durante la campaña en algunos sectores. Y además que colaboren para afianzar una legitimación social que el nuevo texto necesita.

Los medios de comunicación dicen que la Constitución abre la puerta a una ley mordaza. ¿Comparte esta opinión?

Es indudable que la prensa tiene una función social y también debe vigilar los excesos que pudiera cometer el poder político. El problema surge cuando esa prensa responde solo a los intereses de un grupo económico sin importarle nada más. Entonces pierde su independencia y su responsabilidad social. La Constitución consagra la libertad de prensa y da prioridad a los contenidos informativos, educativos y culturales.

Las empresas se quejan de un abuso impositivo y adelantan tiempos negros si el Gobierno mantiene un gasto público alto. ¿Son infundados estos temores?

Esta Constitución invierte la pirámide de prioridades. La inversión está abierta a todo el que lo desee, pero dejando claro que las reglas del juego han cambiado. Ahora, los recursos son del Estado y su prioridad es redistribuir la riqueza.

¿Cuál está siendo la respuesta de las grandes empresas?

La renegociación que se realizó con las petroleras y ahora con la empresa española de telefonía es satisfactoria para todos. Se ha firmado una concesión de explotación de 15 años en el uso de frecuencias por 480 millones de dólares cuando antes era de 80 millones. Con la minería va a suceder algo similar.