Jueves, 2 de Octubre de 2008

Un 60% de los jóvenes tendrá problemas para tener hijos por la mala calidad de su semen

Galicia, Andalucía y Madrid se sitúan a la cabeza en cuanto a calidad de semen 

EFE ·02/10/2008 - 13:12h


Un 57,8% de los jóvenes españoles presentan un semen de calidad inferior al que los médicos consideran normal, por lo que podrían tardar más de lo habitual en tener hijos o podrían verse obligados a acudir a un centro de fertilidad.

Estas son algunas de las conclusiones de un estudio realizado con más de 1.239 muestras de semen de jóvenes de entre 18 y 30 años recogidas en 60 centros de reproducción asistida de las 17 comunidades autónomas y dirigido por el servicio de Reproducción Asistida del Instituto Marqués.

El estudio ha obtenido datos con interés estadístico en 6 comunidades, de las cuales Galicia, Andalucía y Madrid se sitúan a la cabeza en cuanto a calidad de semen frente a la Comunidad Valenciana, Catalunya y País Vasco, donde las muestras presentaban niveles inferiores de concentración de espermatozoides.

En las muestras recogidas en Galicia esta concentración -considerada como el valor más indicativo de la fertilidad- era inferior a los 20 millones de espermatozoides por mililitro de semen en sólo un 8,8% de jóvenes; en Andalucía ese porcentaje se eleva al 13,7% y en Madrid al 14,8%.

20 millones de espermatozoides 

Por otro lado, en la Comunidad Valenciana un 22,7% de las muestras tenían concentraciones inferiores a los 20 millones de espermatozoides, cifra similar a la de Catalunya, mientras en el País Vasco el porcentaje es de un 18,7%.

La explicación de estas diferencias reside en la contaminación industrial 

 

Según explicó la doctora Marisa López Teijón, una de las autoras del análisis, los niveles fueron aún peores en la región de Murcia, "pero los datos no pueden ser tenidos en cuenta porque se recogieron solo 56 muestras", menos de las requeridas para que los datos tengan rigor estadístico, manifestó.

A su juicio, la explicación de estas diferencias reside en la contaminación industrial que expone a las mujeres embarazadas a los disruptores endocrinos, las sustancias químicas que actúan en el organismo como hormonas femeninas y afectan al desarrollo del sistema reproductivo del feto en los primeros meses de embarazo.