Jueves, 2 de Octubre de 2008

¿Cumple TVE la función de servicio público?

Las cadenas privadas afirman que no apoyándose en un informe que, en realidad, avala a la corporación pública

MIGUEL RUBIO ·02/10/2008 - 12:38h

TVE - 'Mira quien baila' recibe el apoyo de la audiencia pero aguanta críticas por su dudosa función de servicio público.

La diaria lucha entre las cadenas privadas por un quítame allá esos vídeos o por un zarpazo a la audiencia de la competencia se toma un respiro. La tregua forzada entre los contendientes sólo podría explicarse por un motivo: el enemigo común, la televisión pública.

La Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA) presentó este miércoles un informe sobre el grado de cumplimiento de servicio público de TVE . El estudio encargado por las privadas al catedrático Luis Núñez Ladevéze indica que el 42,6% de los contenidos de La 1 no cumplen esta función.

La respuesta de TVE ha sido feroz. El comunicado lanzado por la pública no podía ser más tajante: "UTECA miente, falsea sus propios datos, elude responsabilidades y sólo pretende presionar al gobierno para acabar con la televisión pública y aumentar sus beneficios".

"UTECA miente, falsea sus propios datos, elude responsabilidades"

La corporación pública afirma que cumple "estrictamente" el mandato de servicio público tal y como éste viene recogido en la Ley de la Radio y la Televisión Estatal. Curiosamente, el informe esgrimido por UTECA como arma, avala las afirmaciones de TVE.

Las conclusiones del equipo encabezado por Núñez Ladevéze empiezan afirmando que en función de los espacios programas de las dos cadenas estatales, "el 63,7% presentan un perfil de cumplimiento de servicio público elevado". En tiempo de emisión el porcentaje baja hasta el 59,3%. Del resto, el 2,5% de los contenidos serían aceptables, el 33,9% neutro y sólo el 4,4% se considera desaconsejable dentro del marco de servicio público. Frente a estos porcentajes la Corporación recuerda que sólo el 40% de su presupuesto proviene de fuentes estatales.

A estos datos positivos, TVE añade que el análisis sólo ha tenido en cuenta el 5,9% de las horas programadas por La 1 y La 2 entre 2005 y 2008. La Corporación Radio Televisión Española posee también los canales 24 horas, Teledeporte y Clan TV, dedicados al servicio público con contenidos informativos e infantiles en su práctica totalidad.

Elevado, pero en descenso 

El estudio, promovido por el Instituto de la Democracia de la Universidad San Pablo-CEU y en el que participan profesores e investigadores de otras universidades, señala que los contenidos de servicio público en las emisiones analógicas han disminuido ligeramente en el periodo analizado, pero también le resta importancia.

Las privadas también achacan al objetivo del análisis una carencia en la promoción de los productos españoles, pero eso es sólo una verdad a medias. La ficción española sólo aparece en uno de cada cuatro casos, pero en el conjunto de emisiones, el 67,6% de los programas es de producción nacional.

También se acusa a la pública que la mayor parte de sus emisiones carecen de subtítulos y audiodescripición. En su comunicado, responden afirmando que son líderes en un 42% del total del tiempo de subtitulado emitido por el conjunto de las cadenas españolas. Lo que puede leerse en realidad como una total falta de atención hacia colectivos de discapacitados.

¿Servicio público? ¿Y tú me lo preguntas?

"La Ley sobre televisión privada establece que la actividad de las sociedades concesionarias de dicha gestión indirecta se inspirará en los principios expresados en el artículo 4 de la Ley 4/1980, de 10 de enero, de Estatuto de la Radio y la Televisión". Esta afirmación incluida en la Ley 10/1988 dice en resumen que las televisiones privadas también están obligadas a cumplir con la función de servicio público.

Esto significa que los ataques a TVE respecto al cumplimiento de su función de servicio son un arma de doble filo. Así, la pública devuelve la pelota a UTECA en su comunicado acusando a los medios que la integran de no tener en cuenta su concesión, especialmente "en lo referido a la programación infantil o en lo relativo al respeto a las víctimas de la violencia de género".