Jueves, 2 de Octubre de 2008

Las dos Coreas acaban con rapidez su primer encuentro en 9 meses

Reuters ·02/10/2008 - 08:36h

Las primeras conversaciones entre Corea del Sur y Corea del Norte desde que Pyongyang interrumpió el diálogo este año indignada con el nuevo líder conservador del Sur, terminaron el jueves poco después de comenzar sin lograr ningún avance.

Las conversaciones, propuestas por el empobrecido Norte y consideradas por los analistas como una posible rama de olivo que abriría el camino a futuras negociaciones, se produjeron mientras un enviado de Estados Unidos especialista en temas nucleares visitaba Corea del Norte, intentando restablecer un vacilante acuerdo que ofrece ayuda humanitaria a cambio del desarme norcoreano.

Coroneles de los dos países asiáticos se reunieron durante unos 90 minutos en el "pueblo de paz" de Panmunjom, que se encuentra a caballo sobre la fortificada frontera que les ha dividido durante más de medio siglo.

Las informaciones sobre la reunión indicaron que el Sur se había quejado de los insultos a su presidente por parte de medios oficiales del Norte, mientras que Corea del Norte exigió una disculpa por los folletos distribuidos en su territorio por activistas surcoreanos de derechos humanos.

Justo cuando terminaban las conversaciones, los medios oficiales del Norte dieron una noticia en la que llamaban al presidente Lee Myung- bak "un despreciable despojo humano en el que nadie puede confiar y con el que no se puede tratar".

El Norte propuso la semana pasada y de forma inesperada esta reunión, el primer contacto directo entre ambas partes desde que Lee asumió el cargo en febrero. El presidente prometió acabar con lo que había sido un suministro gratis de ayuda para el Norte, asociando en su lugar las entregas a los progresos de Pyongyang en la reducción de su programa armamentístico nuclear.

Cincuenta y cinco años después de la tregua que detuvo la Guerra de Corea, Norte y Sur siguen inmersas en una tensa confrontación.

Las rondas anteriores de conversaciones militares se centraron en reducir las diferencias sobre la disputada frontera marítima y la Zona Desmilitarizada, que funciona como tierra de nadie entre los dos estados. La última de esas rondas se celebró en enero.

La hostilidad se vio agravada en julio cuando un soldado norcoreano mató de un disparo a un ama de casa surcoreana que estaba haciendo turismo en un complejo hotelero en las montañas justo al norte de la frontera.