Miércoles, 1 de Octubre de 2008

CiU y ERC fuerzan a Montilla a subir el listón en la financiación

Los nacionalistas y el tripartito ultiman un texto unitario para exigir el desarrollo del Estatut

FERRAN CASAS ·01/10/2008 - 22:15h

EFE - El presidente de la Generalitat de Catalunya, José Montilla, conversa con el vicepresidente, Josep Lluis Carod Rovira.

CiU y, en menor medida, sus socios de Esquerra utilizaron este miércoles el debate de política general en Catalunya para obligar a José Montilla a elevar el tono reivindicativo en la financiación. El president siguió ambiguo en cuanto a las exigencias concretas, pero admitió a Artur Mas y a Joan Puigcercós que Catalunya no puede ceder.

Al líder de CiU le aceptó compartir con él las cifras que, en su momento, se deriven del modelo que Catalunya defenderá y al presidente de Esquerra que ahora no basta reformar el modelo sin más sino de buscar "algo diferente y mucho mejor". En el duelo Mas-Montilla la sangre no llegó al río y los dos se dieron la confianza necesaria que a última hora de la tarde parecía garantizar el éxito de la esperada resolución conjunta del tripartito y CiU para fijar posición unitaria en financiación.

El texto que se ultimaba y que hoy podría aprobar el pleno cubrirá las espaldas a Montilla en Catalunya comprometiendo a CiU pero también le dejará menos margen en la negociación con un Gobierno, el de Zapatero, al que el president tildó de "poco entusiasta" con el Estatut.

Cesta de impuestos

A la hora de cerrar esta edición los nacionalistas exigían que quedara claro que Catalunya dispondrá del rendimiento íntegro de los impuestos cedidos y que se pactara una cifra secreta que permita medir a posteriori el éxito de la negociación. El Govern transmitía un moderado optimismo.

En el hemiciclo Mas lanzó propuestas como que si Catalunya ve alterada su posición en el ranking de capacidad financiera per cápita de su gobierno después de ser solidaria se la compense con transferencias o con la cesión de más porcentajes de impuestos.

Puigcercós ofreció al president unidad siempre que estuviera dispuesto a "arriesgar". El líder de Esquerra deslizó que si el Govern fracasa el futuro del tripartito será negro, aunque fue severo con CiU.

El debate no fue arduo pese a que Mas no olvidó echar en cara a Montilla la apropiación de los valores tradicionales defendidos por Jordi Pujol, su falta de liderazgo y la incapacidad para condicionar la política económica del Gobierno central.

La cuerda se tensó cuando Mas afirmó que el tripartito no conseguía que Zapatero cumpliera acuerdos derivados del Estatut, como la entrega de la liquidación de la disposición adicional de infraestructuras en el plazo. Intentó coger al president en un renuncio pero no lo noqueó. Montilla recordó que ya tenía los números provisionales y que había tiempo hasta el 15 de octubre para que el Estado los validara.

Estado obeso

Puigcercós en cambio validó la tarea del ejecutivo que integra ERC. Además de "valentía y coherencia" al president, pidió hacer presión para adelgazar la administración de un estado que sólo es diligente "para regatear a Catalunya" y que evita "cumplir las leyes". El líder independentista se alegró de haber arrastrado al PSC hasta posiciones defendidas por Esquerra en asuntos como las balanzas fiscales pese a que eso ha achicado en los últimos años su espacio electoral. Montilla le lanzó un guiño asegurándole que le añoraba como conseller.

Jaume Bosch, de ICV, pidió que la entente con CiU no implique que no sea el tripartito el que lidere la negociación. En su debate con ICV-EUiA Montilla admitió que la crisis acarreará expedientes de empleo en la automoción pero el ecosocialista avisó que, en todo caso, será el Govern el que los autorice. El PP y Ciudadanos, a través de Daniel Sirera y Albert Rivera, criticaron la inmersión educativa en catalán y pidieron reducir el gasto y la estructura del Govern en asuntos que consideraron innecesarios.