Lunes, 12 de Noviembre de 2007

Más de 4.000 niños nacen cada año con una lesión del corazón, el 85 por ciento sobreviven

EFE ·12/11/2007 - 13:41h

EFE - Imagen de archivo de un bebé recién nacido.

Cada año nacen en España más de 4.000 niños con lesiones en el corazón, de los cuales el 85 por ciento consiguen llegar a la edad adulta, porcentaje de supervivencia que ha aumentado de forma notable en los últimos años, según la Fundación Menudos Corazones.

Durante las IV Jornadas de Cardiopatías Congénitas, organizadas por esta fundación, afectados de esta enfermedad (una malformación en el corazón que se suele producir durante la gestación) han reclamado la adopción de programas médicos, asistenciales y sociales que garanticen la integración de estos niños, afectados por un alto fracaso escolar.

En un comunicado, esta organización explica que se estima que más de 300.000 personas padecen esta dolencia, la enfermedad congénita de mayor incidencia, y que hasta hace sólo unas décadas, sólo el 20% de los niños que nacían con esta alteración sobrevivía.

La directora de la Fundación Menudos Corazones, Amaya Sáez, considera que este porcentaje de supervivencia "seguirá aumentando debido a la mejora continua de las técnicas quirúrgicas y terapéuticas que se están aplicando",

No obstante, advierte de que esta enfermedad sigue presentando un alto índice de morbilidad.

"De cada dos niños que nacen, uno necesita tratamiento invasivo (quirúrgico o cateterismo intervencionista) en el primer año de vida para poder sobrevivir, y algunos enfermos tendrán incluso que someterse a varias intervenciones durante su infancia y adolescencia", según el doctor Federico Gutiérrez-Larraya, jefe de Cardiología Pediátrica del Hospital La Paz.

"Ya en la edad adulta, -añade - un alto porcentaje, hasta 20.000, presenta una cardiopatía congénita grave y compleja que conlleva importantes secuelas y complicaciones durante toda su vida".

Además de la propia enfermedad, son muchos los problemas a los que se enfrentan los niños y sus familiares tanto en la infancia como en la adolescencia, que deben sufrir estancias prolongadas en los hospitales o viajar a otros centros.