Miércoles, 1 de Octubre de 2008

La operación contra el clan camorrista "Casalesi" descubre su imperio económico

EFE ·01/10/2008 - 11:48h

EFE - Pasaporte falso del presunto miembro de la Camorra (la mafia napolitana) Mario Santafede, que fue detenido el 20 de septiembre en un piso de Barcelona, tras encontrarse fugado desde 2004.

La operación policial contra el clan de los Casalesi, el más poderoso de la Camorra napolitana, que se saldó con 30 detenciones, ha puesto al descubierto un imperio económico creado con las extorsiones y el tráfico de droga.

La policía italiana asestó ayer un duro golpe al clan de los Casalesi al detener a 30 mafiosos, entre ellos cuatro de sus principales jefes, y emitir otras órdenes de arresto contra 77 mafiosos ya encarcelados.

Durante la operación, los agentes se incautaron de documentos y los libros de cuentas que prueban el poderío económico de la "familia" gracias a sus actividades ilegales.

Los Casalesi tenían en nómina a cerca de 170 personas a las que pagaban de 1.000 a 4.000 euros al mes, mientras que los hombres de confianza podían llegar a percibir hasta 300.000 euros mensuales, según publica hoy el diario "La Repubblica".

En el libro de cuentas de los Casalesi también figuran las familias de los detenidos o las viudas de los asesinados en ajustes de cuentas, que percibían pensiones de unos cinco millones de euros al año.

En dichos documentos aparecen también las listas de las extorsiones a empresarios o impuestas en la realización de obras públicas, como en la construcción de una línea de ferrocarril (entre 1989 y 2001) de la que el clan obtuvo el 5% del valor de su construcción.

Entre los extorsionados se encuentran los empresarios Sergio y Michele Orsi, este último asesinado después de comenzar su colaboración con la Justicia, que se encargaban del sector de la recogida y destrucción de residuos.

El imperio económico de los Casalesi quedó también demostrado después de que ayer se incautaran durante la operación bienes por valor de 100 millones de euros.

Los medios de comunicación se hacen eco de la lujosa vida que llevaban algunos de los detenidos, como el caso del Ferrari que fue confiscado a uno de los abogados afiliados al clan y la cena a base de bogavante de los camorristas antes de su arresto.