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Martes, 30 de Septiembre de 2008

Montilla alerta contra la insatisfacción permanente

Huye del fatalismo ante la crisis y la financiación, y apela a valores "de país"

FERRAN CASAS ·30/09/2008 - 22:21h

El presidente de la Generalitat, José Montilla, interviene durante la apertura del debate de política general en el Parlament. EFE

El president de la Generalitat, José Montilla, abrió el debate de política general fiel a su estilo. Avisó que no está dispuesto a que Zapatero le regatee una competencia o un euro pactados en el Estatut, pero también miró a la Catalunya “desafecta” para advertir de los inconvenientes de la insatisfacción perenne.

En un discurso “sin fatalismo”, que apeló a valores “de país”, Montilla afirmó que en el contexto actual, marcado por la crisis y las dificultades en la negociación de la nueva financiación autonómica, Catalunya no debe recortar nada a nadie pero tampoco admitir rebajas. Ante las estrecheces, y para que Catalunya siga siendo una “nación rica”, apostó por que todos hagan “un poco más” de lo que les toca con “sacrificio y esfuerzo”. Su tono recordó al de Jordi Pujol. No sólo por lo prolijo de la enumeración de los proyectos, sino también por la cita a esos valores y las referencias al trabajo “bien hecho” y la tenacidad.

Sin renunciar a un Govern “más ambicioso” en lo nacional, dijo que el Estado debe ser visto como “oportunidad” y no “problema” y sostuvo que más le vale a Catalunya compartir un poder grande que tener para sí uno pequeño.

El consenso se encarece

Montilla se adentró en las espinosas negociaciones entre su Govern y CiU para fijar la posición catalana en financiación. Los nacionalistas ya avisaron este martes de que el reconomiciento del president de que ya se negocia con Solbes basándose en un documento del tripartito, puede dejar sin sentido un acuerdo hoy o mañana. En todo caso, Montilla les avisó que no esperen “réditos de la frustración” y evocó el sabor “agridulce” del Estatut, que ayer hacía tres años que el Parlament aprobó con un texto muy ambicioso. En esta línea, puso coto a las pretensiones nacionalistas de “reabrir lo cerrado”. Insistió en que el nuevo modelo de financiación, que está dispuesto a “no aceptar”, debe ser transparente y no puede dejar a Catalunya en inferioridad después de ser solidaria. Montilla valoró que los Presupuestos contemplen una inversión del Estado en infraestructuras en Catalunya que, con sus 4.626 millones, superior a la de 2008 en un 6%.

Nueva prueba escolar

Además de repasar las 20 leyes en trámite de su Govern, anunció una prueba de evaluación final en sexto de Primaria, la creación de un contrato de formación para el trabajo o más ayudas para pymes. El president exhibió cifras del último año como los 2.000 maestros contratados, los 2.000 millones en carreteras, las 65 nuevas escuelas, las 46 guarderías o las 30.000 personas dependientes más a las que se atiende. Recordó que, desde que gobierna, el gasto sanitario ha pasado de 860 a 1.250 euros por persona.