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Domingo, 11 de Noviembre de 2007

Martínez Shaw ingresa en la Real Academia de Historia con un discurso sobre el comercio español en el Pacífico

EFE ·11/11/2007 - 21:00h

EFE - Fotografía de archivo del catedrático de Historia Moderna Carlos Martínez Shaw que ha tomado hoy posesión como miembro de la Real Academia de Historia. EFE/REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA

El académico Carlos Martínez Shaw ha pronunciado hoy su discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia bajo el título "El sistema comercial español del Pacífico (1765-1820)", en el que ha disertado sobre la importancia que tuvo la llamada ruta de Manila.

El catedrático de Historia Moderna de las Universidades de Santander, Barcelona y UNED de Madrid ha sido contestado por la también académica Carmen Iglesias, quien ha afirmado que Martínez Shaw "enriquece nuestra casa tanto en el plano profesional como humano y en un nivel de excelencia".

Carlos Martínez Shaw (Sevilla, 1945) ha explicado en su disertación que la crisis generada por la ocupación inglesa de Manila dio origen a la apertura de una segunda terminal en el puerto de Cádiz a través de algunas sociedades mercantiles, especialmente por la Real Compañía de Filipinas.

La irrupción de la Real Compañía creó, a juicio de Martínez Shaw, "una segunda fuente de suministro de plata para el comercio asiático" en el puerto de El Callao, que resucitó la antigua conexión directa entre el archipiélago filipino y el virreinato del Perú.

Asimismo, la nueva política de las autoridades metropolitanas dio una "nueva dimensión al espacio comercial español del Pacífico", multiplicando las redes de intercambios, según el nuevo miembro de la Real Academia de Historia, elegido el pasado 30 de marzo para ocupar la medalla número 32, vacante tras el fallecimiento de Monseñor Suquía.

Martínez Shaw ha destacado en su discurso que, en 1820, "la bandera de España ondeaba no sólo en los dominios del Pacífico americano, y no sólo en sus enclaves de las Filipinas y las Marianas, sino también en sus factorías estables de Calcuta o de Cantón".

"La pérdida de las provincias hispanoamericanas repercutiría negativamente" en el sistema comercial del Pacífico, manifestó Carlos Martínez Shaw.

Por ello, el comercio de Lima se cerraría en 1815, fecha en la que regresaría a Manila el último galeón, la Compañía de Filipinas se suprimiría en 1834, y la Compañía de los Cinco Gremios Mayores de Madrid liquidaría sus negocios asiáticos en 1841.