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Sábado, 10 de Noviembre de 2007

Soler defiende ante los accionistas su política deportiva y económica

EFE ·10/11/2007 - 18:05h

EFE - El presidente del Valencia CF, Juan Soler (centro), junto a los vicepresidentes, Enrique Lucas (izqda) y Agustin Morera, esta mañana antes del comienzo de la junta general ordinaria de accionistas del club en la que se debate y vota, entre otros temas, el presupuesto de ingresos y gastos para el ejercicio 2007-2008.

Juan Soler, presidente del Valencia, explicó en la junta general ordinaria de accionistas la gestión de su consejo de administración en el pasado ejercicio así como en el presente, para lo que comparó la situación económica en la que accedió a la presidencia con la actual.

También explicó algunos aspectos y decisiones deportivas tomadas como las destituciones del director deportivo Amedeo Carboni y del entrenador Quique Sánchez.

El máximo dirigente y máximo accionista del club afirmó que en esta asamblea se iban "a implantar las bases económicas del futuro" de la entidad y comparó la situación en la que se encontraba el club cuando accedió a la presidencia con la actual.

"En el 2004 accedí a la presidencia y la situación era que había una orden de derribo de Mestalla, se había vendido a una cadena hotelera parte de la edificabilidad de Mestalla, la situación contable era de quiebra técnica, se trasladaban partidas a ejercicios venideros para maquillar las cuentas y nos había abandonado el entrenador más exitoso del club, Rafa Benítez", recordó.

"En la actualidad el club tiene en propiedad 300.000 metros cuadrados en Porxinos, se ha recalificado 33.000 metros del solar de Mestalla, se ha adquirido sin coste 70.000 metros para el nuevo estadio y ha desaparecido la situación de quiebra técnica", resaltó.

"El nuevo estadio será la piedra angular deportiva que permitirá marcar las diferencias con nuestros rivales. Queremos estar en la Champions League deportiva y económica", recalcó.

Soler también analizó la destitución en los últimos meses de Amedeo Carboni y Quique Sánchez Flores, y señaló que "ninguna decisión fue fruto de la improvisación sino fríamente. No permitiré jamás otro desafío a la presidencia ni al valencianismo", apostilló.

El presidente relató que apostaron inicialmente por la continuidad del técnico respecto al director deportivo "porque buscábamos la estabilidad de la plantilla", aunque luego matizó que se decidió prescindir del entrenador al perder la confianza en él "por el mal juego y resultados que estaba fraccionando el valencianismo".

Además, defendió su política del tope salarial de la plantilla, explicó que el fichaje de Wesley Sneijder fue imposible por las peticiones del Ajax y su posterior negativa, aseguró que nunca se llegó un acuerdo por menos de 20 millones de euros como se publicó en algunos medios, y mostró los documentos de las ofertas realizadas por el Valencia para la contratación del internacional holandés.

También reconoció que el Real Madrid le preguntó por David Silva el pasado verano y que se negó a hablar sobre ese tema con Ramón Calderón, presidente del club madridista, "ya que no somos un club vendedor".

En el aspecto económico señaló que el coste de la construcción del nuevo estadio será de 220 millones de euros y que los ingresos previstos por la enajenación del actual estadio es de 365 millones, así como que el coste de la zona de ocio del nuevo Mestalla será de 124 millones y que se prevé "siendo prudente" unos beneficios de 225 millones de euros.

"Los valores activos inmobiliarios del Valencia serán de 500 millones de euros cuando hace cuatro años estábamos en quiebra, y hay una garantía económica en el club para los próximos 50 años", apostilló.

Además, el presidente indicó que, pese a ser el máximo accionista del club "el Valencia es de los valencianistas y Soler no es ni ha sido nunca el dueño del club".