Archivo de Público
Lunes, 29 de Septiembre de 2008

Vacunas contra una gripe de nuevo cuño

Los cambios en los virus respecto a la temporada anterior aumentan las posibilidades de que la epidemia sea más intensa 

ANTONIO GONZÁLEZ ·29/09/2008 - 22:08h

JUPITER - La temporada de gripe suele empezar a finales de noviembre.

La inmensa mayoría de expertos coincide en que es muy difícil, por no decir imposible, predecir con exactitud si la epidemia estacional de gripe va a ser más o menos virulenta antes de que aparezcan los primeros casos. Sin embargo, esta temporada hay que tener en cuenta un elemento de inquietud adicional: es la primera vez en 20 años que se ha producido un cambio de las tres cepas que se utilizan para confeccionar la vacuna, que será administrada en los países del hemisferio norte, entre ellos España. La composición de esta vacuna, diseñada por los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se basa en el análisis de los virus circulantes durante la temporada gripal en el hemisferio sur –de mayo a septiembre–, donde algunos países, como Australia o Nueva Zelanda, han sufrido este año una epidemia más intensa de lo habitual.

En este sentido, el director del Centro Nacional de Gripe de Valladolid, el especialista Raúl Ortiz de Lejarazu, explicaba este lunes que este año “en principio hay más posibilidades de que la gripe sea más fuerte de lo habitual”. No obstante, deja claro a renglón seguido que “el curso de la epidemia es bastante impredecible hasta que no se inicia y se dan los primeros casos”.

En cuanto a la composición de la vacuna, De Lejarazu destaca la presencia de una cepa del subtipo H3, que será posiblemente la que dé más problemas este año. En cualquier caso, como recalca este experto, la incidencia e intensidad de la epidemia dependerá de muchos factores, entre ellos, el nivel de inmunidad de la población y los cambios que sufra el virus en su camino desde el hemisferio sur –desde que finaliza allí la temporada de gripe hasta que comienzan a darse los primeros casos en la mitad septentrional del mundo, a finales de noviembre–. “La gripe está en contra de cualquier dogma”, concluye el experto.

Sistema de vigilancia

En la misma línea, el director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Ildefonso Hernández, reconocía ayer que “no es habitual” que cambien las tres cepas que componen la vacuna, si bien esto no implica necesariamente que la epidemia vaya a ser más virulenta.

“La gravedad depende de cada población”, sostiene Hernández, que destaca que en el hemisferio sur no ha habido esta temporada una mayor incidencia de la enfermedad, aunque sí se puede hablar de “una mayor intensidad clínica”. Además, a la hora de predecir cómo será la enfermedad esta temporada, no hay que olvidar la importancia de que la gripe haga su aparición antes o después –en los últimos años se ha retrasado bastante–, ni la influencia de las temperaturas, ya que el virus se desenvuelve mejor con frío. En cualquier caso, las autoridades sanitarias están vigilantes y preparadas para reforzar los mensajes de concienciación si en algún momento aumentara la incidencia de la gripe.

Para el máximo responsable de Salud Pública es evidente que “cuanto mayor sea la tasa de vacunación, más difícil es que se extienda la gripe”. Por ello, Sanidad insistía este lunes en la necesidad de alcanzar un adecuado nivel de inmunización entre la población. No en vano la vacuna suele evitar un 75% de las infecciones en personas jóvenes y sanas, aunque la tasa es menor entre los mayores, según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica. En este sentido, Hernández mostró su satisfacción por la tasa de inmunización del 62,3% alcanzada entre los mayores de 65 años en la temporada pasada, aunque no ocultó que su objetivo es llegar al 70%.

En líneas generales, Sanidad recomendó la vacunación a los mayores de 65 años y a los integrantes de grupos de riesgo, como los niños y adultos con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas y profesionales sanitarios, entre otros. En esta ocasión, el Ministerio ha hecho especial hincapié en la necesidad de “seguir unas normas mínimas de higiene para evitar la transmisión del virus, como taparse la boca al toser o estornudar y lavarse frecuentemente las manos”, así como pasar la gripe en casa.

Tampoco se olvida de recordar que los antibióticos no son efectivos contra el virus, y que la vacunación es la medida más eficaz contra el contagio de la gripe, que por lo general es una patología autolimitada que no dura más de 5 a 7 días, aunque algunos síntomas pueden prolongarse un par de semanas.

"Ojalá se vacunara el cien por cien de la población en riesgo"

(Inmaculada Alfageme, responsable de Calidad Asistencial de la Sociedad Española de Neumología)

 1. ¿El hecho de que hayan cambiado por primera vez en muchos años las tres cepas que conforman la vacuna hace pensar en una temporada de gripe más intensa?

Es difícil saberlo, ya que aunque han cambiado solo hay pequeñas variaciones, porque son del mismo tipo. Si la gente se vacuna, la gripe de este año no tiene por qué ser especialmente mala.

2 ¿Es suficiente la tasa de vacunación de los grupos de riesgo en España?

La tasa de vacunación, que es del 62,3% entre las personas mayores de 65 años, no es todo lo elevada que debería y por eso hay que insistir mucho en los integrantes de los grupos de riesgo se vacunen; ojalá pudiéramos llegar al 100%.

3 ¿Por qué es tan importante la vacunación en personas mayores?

El problema de la gripe no es esta enfermedad en sí, sino que puede desequilibrar las comorbilidades asociadas, que son más frecuentes entre los mayores de 65 años.