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Lunes, 29 de Septiembre de 2008

Freno a los transgénicos en la UE

El cultivo de organismos modificados genéticamente ha crecido en España un 5% el último año

DANIEL BASTEIRO ·29/09/2008 - 20:55h

La producción de transgénicos baja en la UE, pero crece en España. Según cifras de la Asociación Europea de Industrias de Biotecnología (EuropaBio), el cultivo creció en un 5% en España en el último año, manteniéndose con casi 80.000 hectáreas como el país que más superficie dedica a organismos genéticamente modificados (OMG). El presidente de Dow Agrosciences –una de las empresas más potentes de este sector–, Jerome Peribere, esgrime estas cifras como la prueba de que los agricultores apoyan la producción de estos alimentos, en contra de la opinión de asociaciones ecologistas y de la propia UE.

Los 27 mantienen una moratoria en la prohibición de nuevos cultivos transgénicos, pero autorizan paulatinamente importaciones de otros países, lo que en opinión de EuropaBio limita la competitividad de los agricultores europeos.

Los datos globales indican un descenso de un 2% en la producción de la UE , que ha descendido de 110.077 hectáreas en 2007 a 107.719 este año. Esta reducción se achaca a la moratoria aplicada este año contra el cultivo de transgénicos en Francia, hasta ahora, el segundo país productor.

Los países del Este han aumentado su cultivo con respecto a 2007

Los principales países productores en 2008, por detrás de España, han sido, por este orden: la República Checa (con 8.380 hectáreas y un aumento del 68%), Rumanía (7.146), Portugal (4.841), Alemania (3.173), Polonia (3.000) y Eslovaquia (1.900). Todos estos países aumentaron su cultivo con respecto a 2007, como España.

La UE cultiva principalmente una clase de maíz modificado genéticamente para resistir a un insecto que devora las cosechas en el sur y centro del continente. Sin embargo, importa productos de entre las 209 variedades que se cultivan en 46 países.

Sin acuerdo para la soja

Por otra parte, la UE no ha llegado a un acuerdo para importar un tipo de soja modificada para uso alimentario, ya que el comité de expertos que debía decidirlo no llegó ayer a ninguna conclusión. La Comisión Europea expresó en un comunicado su disposición favorable a la entrada de esta variante, que según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, “no entraña ningún riesgo para la salud”.

El ejecutivo comunitario, que podría autorizar este tipo de soja si en tres meses el Consejo no se pronuncia, la defiende para prevenir la dependencia de terceros países.

La UE y diversos grupos ecologistas mantienen su escepticismo en torno a estos alimentos por su hipotética contribución a la aparición de ciertos tipos de cáncer y su probada influencia en algunas alergias y resistencia a antibióticos.