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Lunes, 29 de Septiembre de 2008

Japón, 'mon amour'

Llega a España ‘Un grito de amor desde el centro del mundo', de Kyoichi Katayama, el mayor best seller japonés de todos los tiempos. Amor en estado puro incluso después de la muerte

REBECA FERNÁNDEZ ·29/09/2008 - 19:50h

Ella ya no está y él vive en un absoluto desierto. No escucha, no piensa, no siente. Está solo. Por momentos ya ni siquiera es él. Está partido por la mitad, vaciado por dentro. Cualquier corriente de aire, cualquier hoja que se mueve, cualquier susurro, toda forma de vida se clava en su mente como un recuerdo afilado y punzante de que ella ya no está a su lado para poder sonreírle, para poder hacerle sentir que él sí sigue aquí. Aunque sea en su desierto australiano.

 Cuatro meses le separan de su vida con ella. Aki ha muerto de leucemia y él viaja con las cenizas de lo que fue su vida desde Japón hasta Australia, el lugar que ella no llegó a conocer. Así arranca Un grito de amor desde el centro del mundo (Alfaguara), una historia de un amor verdadero, de la que Kyoichi Katayama (Japón, 1959) ha vendido más de 3,5 millones de ejemplares en Japón.

Esta novela ha ido directa al corazón de sus lectores, en su mayoría mujeres jóvenes, a través del relato en primera persona de un joven estudiante que se rinde al dulce y frágil encanto de su amiga de la infancia y que cree que "enamorarse de alguien significa pensar primero en el otro". "Las personas que encuentran dentro de sí mismas la facultad de enamorarse hacen un descubrimiento más importante que los que han ganado el Premio Nobel", afirma de forma rotunda el joven Sakutarô, un personaje positivo que representa la utopía del amor ideal, duradero, limpio de imperfecciones humanas y planteado en términos absolutos.

A través de saltos temporales en los recuerdos del protagonista, Katayama narra el inicio y el trágico desenlace de una relación pura, desde la idealización del sentimiento. Así, muestra los paseos desde el colegio hasta casa, los detalles, las primeras escapadas y la ansiedad que se vive a la espera de disfrutar de la persona que encarna el primer amor, hasta que llega la separación y el dolor final. Sin embargo, el atractivo de los sentimientos que muestra Katayama no reside en la inocencia de sus protagonistas, ya que también perfila el romance del abuelo de Sakutarô, cuya pureza de sentimientos pervive, a pesar de las injusticias que lograron separarle de su alma gemela, y del paso del tiempo que impidió definitivamente su reencuentro final.

A lo largo de sus 192 páginas, el amor sincero y pudoroso se cae de renglón en reglón, resbala por las esquinas de cada página para envolver con un lazo otro libro sobre el tema más tratado en la literatura universal. "Creo que junto con la muerte, el concepto del amor está intrínsecamente ligado al origen de la humanidad. Para mí, el ser humano dejó de ser un animal cuando integró dentro de su conciencia conceptos como la muerte y el amor", explica a Público Katayama, quien ha encontrado la dosis perfecta de cada concepto para que el lector devore la novela.

Amor verdadero, a la japonesa

A pesar de que la tirada inicial de este libro, publicado en Japón en 2001, fue de 8.000 ejemplares, "el boca a boca" le ha convertido en el mayor best seller japonés de todos los tiempos y en uno de los títulos clave dentro del boom editorial de novelas románticas sobre "amor puro" que ha arrasado en Japón.

 Sin embargo, Kyoichi Katayama cree que su éxito comercial reside en el gusto por este género dentro de la tradición japonesa y no es producto de una moda pasajera: "Creo que la necesidad del público por las historias de amor verdadero ha existido siempre. Mi novela tan solo ha servido como llave para liberar este sentimiento en los lectores", explica Katayama.

En opinión del autor, a través de este género, "el lector puede rescatar lo positivo y lo bello que subyace en su interior" y considera que la razón por la que una novela se vende mucho "no se encuentra en la obra en sí, sino en cada uno de los lectores". Además, para Katayama "las historias de amor o dramas humanos cuentan con un atractivo universal que trasciende el paso de los años".

Otra de las razones que podría explicar el éxito de estos libros en Japón es el tipo de vida de los propios lectores. Lourdes Porta, traductora al castellano de Un grito de amor desde el centro del mundo, considera que frente a la vida rápida y fría de una sociedad tan moderna como la japonesa, se persigue un contrapunto en la literatura, "se buscan valores, cierta pureza y espiritualidad", afirma. Además, en su opinión, los movimientos literarios son fruto del momento histórico, de forma que frente a corrientes de marcado carácter social se producen otras más intimistas, "un movimiento se compensa con otro", asegura.

Porta también ha sido traductora de obras como Tokio blues. Norwegian Wood, de Haruki Murakami (Kioto, Japón, 1949), cuyo récord de ventas en Japón fue batido por Katayama con este libro. La obra de Murakami fue publicada en 1987 y, a pesar de la diferencia de años, ambos libros coinciden en explorar los recuerdos de un hombre sobre la muerte de alguien muy querido que marcó su vida cuando era joven. Sin embargo, Katayama trata de reflejar también "una concepción de la vida, del mundo y de la religión de manera más explícita, con más recursos literarios que Murakami", asegura Porta.

De hecho, Katayama reflexiona sobre el carácter inmutable de los "sentimientos verdaderos de las personas" a lo largo del tiempo, la pervivencia del amor más allá de la muerte y sobre la necesidad de algunas personas de creer en el paraíso y en que en algún momento volverán a reencontrarse con el ser amado. "Aunque no esté aquí, yo siempre estaré contigo", le dice Aki a Sakutarô, que es consciente de su presencia eterna: "Esté donde esté yo, ella también está".

Diez grandes obras para acercarse a la literatura japonesa

Genji Monogatari: Esta obra del siglo XI, escrita por Murasaki Shikibu, narra la vida del príncipe Genji y es un clásico tanto de la literatura japonesa como de la universal.

Botchan: Publicada en 1906, esta novela de Natsume Sōseki cuenta las aventuras de un profesor nacido en Tokio que abandona la capital japonesa para ejercer su profesión. Otra de las grandes obras de este autor es Yo, el gato.

Naomi: Junichirô Tanizaki, uno de los grandes autores de la literatura moderna japonesa, escribió en 1924 esta historia sobre la identidad cultural.

Kappa: Esta sátira fue escrita en 1927 por Ryunosuke Akutagawa, autor que está considerado como el padre del cuento japonés.

Confesiones de amor: Chiyo Uno publicó este título en 1935. En este libro, con el que la autora cosechó gran fama, cuenta los avatares sentimentales del artista Seiji Togo y el fallido intento de suicidio con su amante.

 La escopeta de caza: Yasushi Inoue retrata en 1949, a través de tres cartas, la relación secreta entre una divorciada y un hombre casado.

La presa: En este relato de 1957 con algunos tintes autobiográficos, Kenzaburo Oé cuenta la historia de un pequeño pueblo japonés durante la guerra. Oé ganó el Premio Nobel de Literatura en 1994 y es el segundo autor de esta nacionalidad que recibe el galardón después de Yasunari Kawabata, que lo obtuvo en 1968.

La tumba de las luciérnagas y Las algas americanas: En el primero de estos relatos, escritos en 1967, Akiyuki Nosaka refleja la tragedia de la infancia tras la II Guerra Mundial en Japón, mientras que en el segundo critica la postura de la sociedad japonesa a partir de 1945. Además, La tumba de las luciérnagas también se convirtió en una película de animación japonesa, con el mismo título, dirigida por Isao Takahata.

Azul casi transparente: Ryu Murakami refleja en su primera obra, escrita en 1976, la vida y las juergas de un grupo de jóvenes durante los setenta, en un pueblo japonés con marcada presencia norteamericana.

Kitchen: Esta obra de 1988 catapultó a Banana Yoshimoto, una de las novelistas más famosas en Japón en la actualidad.

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