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Viernes, 9 de Noviembre de 2007

El Barça se enfrenta a su paradoja

El equipo de Rijkaard sólo ha ganado cinco de sus 16 partidos de Liga como visitante en 2007.

ALBERT MARTÍN VIDAL ·09/11/2007 - 21:58h

Los jugadores del Barcelona celebran un gol ante el Rangers.

En el medio tiempo del partido que el Barcelona jugó en Valladolid -con empate a uno en el marcador- Frank Rijkaard y Eusebio Sacristán se miraban y charlaban buscando una respuesta que se les resiste desde hace muchos meses.

 
Tras un tira y afloja, Rijkaard impuso su criterio: "Juguemos más directo", le dijo a su ayudante. La apuesta, además de traicionar la filosofía de fútbol de toque del Barça, fue un fracaso, el enésimo en lo que va de año cuando el Barça juega fuera de su estadio.

Cinco victorias en un año

Los números rozan el escándalo: en el año 2007, el Barça sólo ha ganado cinco de los 16 partidos que ha jugado como visitante en Liga. La mayoría de estas victorias llegaron, además, contra equipos de escasa entidad: Recre, Real Sociedad, Atlético, Nàstic y Levante.

Los números, desalentadores por sí mismos, suponen un tremendo contraste con la solvencia mostrada por el conjunto azulgrana cuando juega en el Camp Nou, donde ha cosechado en el presente año 14 victorias y tres empates, lo que supone que gana un 88% de los puntos en juego. Este porcentaje está muy por encima del triste 41% que logra fuera, y a años luz de lo necesario para aspirar al título de Liga.

Con estos precedentes, la visita al estadio maldito del Getafe, ahora gobernado por Laudrup y donde el equipo se dejó la Copa del Rey y el orgullo el pasado año (4-0) adquiere una nueva dimensión. Aunque parece imposible que un equipo donde defienden Zambrotta, Puyol, Milito y Abidal pueda repetir semejante desastre, el ataque azulgrana sigue atascado contra los equipos que proponen una presión asfixiante y un juego de pelotazo.

"Es importante ganar los partidos en el Camp Nou y sumar el máximo de puntos posibles fuera de casa", explicaba ayer Frank Rijkaard, tras hacer pública una convocatoria en la que Zambrotta vuelve al equipo y Márquez se quedará fuera por precaución.

Esta misma semana, Messi apelaba a jugar fuera de casa del mismo modo que en el Camp Nou como fórmula para volver a ganar: "No tenemos que variar nuestro estilo para ganar fuera".