Archivo de Público
Viernes, 9 de Noviembre de 2007

Almunia atribuye a turbulencias financieras la rebaja del crecimiento español

EFE ·09/11/2007 - 13:59h

EFE - La economía española crecerá este año el 3,8%, sólo una décima menos que en 2006, pero registrará una importante desaceleración en 2008, cuando el PIB aumentará el 3%, debido al endurecimiento del crédito tras la crisis financiera y a la contracción de la inversión en vivienda.

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, explicó hoy que la prevista desaceleración de la economía española en 2008 se debe al endurecimiento de las condiciones de financiación, que ha aumentado tras las turbulencias en los mercados financieros del pasado verano.

En rueda de prensa, Almunia subrayó que, a pesar del recorte en la previsión de aumento del PIB en 2008 -Bruselas lo ha reducido en cuatro décimas, hasta el 3%, frente al 3,8% en 2007-, las expectativas para la economía española siguen siendo "positivas".

Insistió en que la rebaja de los cálculos de la Comisión refleja el endurecimiento del acceso al crédito, que había comenzado antes de las sacudidas en los mercados, pero que se aceleró tras la crisis financiera del verano.

El comisario señaló que ese nuevo entorno menos favorable afecta "de manera especial" a un país en el que la construcción y la vivienda tienen un peso tan relevante y que tanto han contribuido en los últimos años al crecimiento y al empleo.

Ante la insistencia de los periodistas en señalar al "culpable" de la desaceleración, Almunia zanjó, con una sonrisa: "son los mercados".

Hizo hincapié, además, en que el ejecutivo de la UE espera un ajuste gradual del mercado inmobiliario y recalcó que, aunque la contracción afectará al crecimiento y al empleo, ambos factores siguen creciendo bastante por encima de la media de la zona euro.

En concreto, destacó que el empleo pasará de crecer el 3% en 2007 al 2,1% en 2008, una tasa "que ya quisieran otros países".

España seguirá también mostrando superávit público el año próximo, aunque menor que en 2007 -pasará del 1,8% al 1,2% del PIB- y la deuda pública proseguirá su senda de reducción -hasta menos del 35% del PIB en 2008-.

En el lado menos favorable, Almunia reconoció que España mantiene una inflación "persistentemente superior a la de la zona euro" y la productividad crece a ritmo muy moderado.

Advirtió de que nuestro país seguirá perdiendo competitividad mientras no corrija esos factores.