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Viernes, 9 de Noviembre de 2007

Absuelven a un hombre acusado de golpear esposa por contradicciones víctima

EFE ·09/11/2007 - 16:14h

EFE - Detenido por agredir a su hija que intentó mediar en discusión de sus padres. En la imagen, Melani Rueda, la mujer de 26 años a quien su ex pareja, J.G.C., de 30 años, que ya está en prisión, asestó varios martillazos en la cabeza dos meses después de dejarle.

Un hombre al que su mujer había acusado de propinarle una paliza, que entre otras lesiones le provocó la pérdida de un diente, ha sido absuelto de este delito por la Audiencia de Guipúzcoa a raíz de las contradicciones en las que la presunta víctima incurrió durante la vista oral.

Según la sentencia del caso, a la que hoy tuvo acceso Efe, la mujer, que disfrutaba de una orden de alejamiento de su marido dictada por un juzgado de Bergara, declaró durante el juicio que fue agredida el 19 de febrero de 2004, día en que salió de su casa muy temprano, a una hora inusual, y al llegar a la calle el acusado la abordó, le insultó y le dio varios puñetazos y patadas, la zarandeó y la agarró del cuello.

La supuesta víctima afirmó que uno de los golpes le impactó en la boca y le ocasionó la pérdida de un canino y el desprendimiento del puente dental que se apoyaba sobre esta pieza.

La mujer aseguró que no hubo testigos de la paliza por lo que no pudo recibir ayuda, a pesar de lo cual consiguió zafarse de su agresor y huir a su casa.

La sentencia explica que este testimonio no concuerda con la denuncia que la supuesta víctima hizo el mismo día de los hechos, cuando dijo que el hombre, para el que el fiscal pedía seis años y seis meses de prisión, le dio un único puñetazo en la cara.

El tribunal se extraña asimismo de que el relato que hizo la mujer cuando presentó la denuncia sea idéntico al que figura en el parte médico que se le elaboró en el centro de salud de Arrasate el mismo día de la presunta agresión.

Para los jueces, "resulta llamativo" y "sospechoso" que la afectada utilizara en ambas ocasiones "las mismas palabras" porque "la experiencia enseña" que un hecho "no suele" contarse con los mismos términos a menos que haya sido "aprendido".

También llama la atención del tribunal que el médico que hizo el parte de lesiones no apreciara "hematoma alguno" en la mujer, cuando supuestamente habría recibido al menos un golpe que le habría provocado la pérdida de un diente, ni contusiones en la espalda.

Por este motivo, la sala considera que los informes médicos no avalan la versión de la mujer y no aprecia "ningún otro medio de prueba" en la causa que corrobore la versión de la afectada, ni siquiera "de manera periférica".

"También contribuye a la duda", según la sentencia, que los hechos ocurrieran a una hora en la que no es habitual que la mujer salga a la calle, lo que hace "extraño" que el denunciado estuviera "merodeando" por el lugar ya que "no tenía motivos para sospechar" que la mujer fuera a salir.