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Viernes, 19 de Septiembre de 2008

Policías y ONG, unidas contra la trata de mujeres

TONI POLO ·19/09/2008 - 21:03h

“Estamos en un momento clave en la lucha contra la trata de mujeres en Europa”. Así de contundente se mostró ayer Joan Baucells, profesor de Derecho Penal de la Universitat Autònoma de Barcelona, tras la presentación de la Red Catalana Antitrata, en Barcelona. Esta red, que opera desde el mes de mayo, nace bajo los auspicios de la Red Española Antitrata pero va mucho más allá. La asociación española, creada en 2005, sólo la integran organizaciones no gubernamentales, mientras que la catalana incluye, además de 23 ONGs, a fiscales y a agentes de los Mossos d’Esquadra.

La organización, de hecho, pretende extremar la colaboración judicial, policial y social para combatir el tráfico de mujeres para su explotación sexual y asistir a las víctimas. Son las premisas que persigue la Red Europea contra la Trata de Personas (ENaT), creada en 2004 e integrada por siete países, ya sean de origen, de tráfico o de destino de víctimas: Rumanía, Croacia, Albania, España, Francia, Italia y Eslovenia.

La implicación de la Policía es fundamental porque permite compartir no sólo recursos (local e internacionalmente), sino también puntos de vista, con la intención de que las víctimas cojan confianza y complicidad con las organizaciones sociales y policiales.

“Se contaminan las lógicas de los dos sectores, el policial y el social”, explica Baucells. “Las ONG velan más por las víctimas y por sus derechos, mientras que la policía se preocupa por cuestiones como la repatriación o la aplicación de la Ley de Extranjería”, añade.

El equilibrio está dando frutos. El espejo es Italia, donde esta red funciona desde hace cinco años y donde se han identificado más casos que en otros países.
Uno de los problemas a los que se enfrenta normalmente la víctima de trata de mujeres es el de declarar y denunciar. Se suelen encontrar entre la espada y la pared, entre la colaboración o la repatriación. “Hay que mejorar la normativa”, dice Baucells. “Creemos que se le debería ofrecer a la víctima un permiso temporal de residencia por razones humanitarias. En ese tiempo, la mujer recibiría ayuda sanitaria y psicológica”. Los miembros de la Red insisten en que, por encima de todo, las víctimas son personas, “por mucho que no tengan los papeles en regla”.

Permisos de residencia

En 2007, se concedieron en España 800 permisos de residencia temporal a víctimas de trata por colaborar, mientras que algo más de 400 solicitantes fueron repatriados. “Tienen miedo”, aclara Baucells. Una víctima habla antes con una ONG que con la Policía. Al contactar con la Red, la intervención policial queda mitigada. “Es más fácil el acercamiento y, por lo tanto, la colaboración”, sentencia Baucells.