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Viernes, 9 de Noviembre de 2007

Nada nuevo bajo la antena

Las series españolas son un buen negocio. Lo dicen las audiencias con exitazos como Hospital Central o Escenas de Matrimonios (ambas de Telecinco y por encima del 23% de audiencia). Y pásmense, ahora parece que también se están haciendo un hueco en el mercado de ventas internacional.

ÁNGEL RAMOS ·09/11/2007 - 12:44h

Cuatro de los protagonistas de una de las series españolas de más éxito, 'El internado'. PÚBLICO

Según la agencia Imagina Internacional Sales, encargada de vender los derechos internacionales de las producciones de Globomedia y Mediapro, teleseries como Cuenta atrás, Aída o Un paso adelante ya se han colado en cadenas de más de veinte países. Según esta misma agencia, y aunque no existen datos oficiales, los beneficios arrojados por estas ventas van desde el 20 al 35 por ciento.

Regreso de ‘El internado’

Esta semana se estrenó la segunda temporada de otra de estas series españolas que ha arrasado en lo que a audiencia se refiere: El Internado. Producida por Globomedia para Antena 3, la serie obtuvo en su primera temporada unas estupendas cifras (23,8% de share y 4.07837.000 de espectadores) que han asegurado su continuidad. Pero como pasa casi siempre con cada estreno de una serie española, rápidamente se alzaron voces que hablaban de poca originalidad, que la serie aprovechaba la estética de la película El Laberinto del Fauno de Guillermo del Toro y las intrigas típicas de series juveniles de temática escolar como Al Salir de Clase, Compañeros o Un paso adelante.

Estas críticas, quién sabe si azotadas por la envidia que despierta en estos tiempos un share tan alto, son sorprendentes cuando estamos hablando de uno de los formatos más originales de un panorama televisivo dominado por las series de profesionales (médicos, policías…) o de temática familiar.

Nacho García Velilla, director de Aída, aseguraba en el documental De Los Serrano a Cuenta atrás (emitido por Canal +) y que giraba en torno a la creación de una serie en nuestro país, que eran nuestros formatos los que comenzaban a ser imitados por las productoras extranjeras. Es cierto que nuestros episodios de 50 minutos frente a los 24 que tiene una serie de comedia anglosajona da más juego en el momento de la inserción de bloques publicitarios.

Productos de importación

Duraciones largas y argumentos para toda la familia son la clave del éxito para triunfar en la televisión española que, dicho sea de paso, vence con holgura a cualquier intromisión del material extranjero más exitoso. Éxitos como Mujeres desesperadas, Perdidos o A dos metros bajo tierra, y que fueron adquiridas por TVE no han conseguido satisfacer al esquivo telespectador nacional que prefiere, o eso parece, a nuestros actores interpretando problemas de aquí, de la vuelta de la esquina.

En un mundo televisivo cada vez más globalizado las buenas ideas aparecen en diferentes países a la vez en forma de tendencia. CSI dio a luz a RIS (en sus formatos italiano y español), Urgencias puso de moda las series de médicos como Hospital Central o House y Sin rastro (emitida por AXN) dio a luz a Secuestrado (Canal+) o Desaparecida (La 1). Pero si buscan algo original –y marciano– no tienen más que enchufarse a Muchachada Nui (los miércoles, a las 23:30 en La 2), que les dejará patidifusos.