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Jueves, 18 de Septiembre de 2008

Madre de Enaitz Iriondo: "La Justicia no es justa, no nos ampara"

Rosa María Trinidad, madre del hijo que murió atropellado por un conductor que luego les denunció, protesta ante la decisión de la Audiencia de Logroño  que desestimó ayer el recurso de la Fiscalía de La Rioja contra la decisión de un juzgado de Haro de rechazar la reapertura de su caso

PÚBLICO.ES ·18/09/2008 - 08:15h

Rosa María Trinidad, madre de Enaitz Iriondo, joven atropellado de muerte por un conductor que luego pidió una indemnización a su familia , se ha mostrado indignada -en RNE-. "La Justicia no es justa, no nos ampara", ha denunciado la madre del menor fallecido.

Trinidad no entiende la decisión adoptada ayer por la Audiencia de Logroño, que desestimó el recurso de la Fiscalía de La Rioja contra la decisión de un juzgado de Haro de rechazar la reapertura de diligencias sobre el caso de su hijo.

"Por supuesto que vamos a recurrir. No sé qué vamos a poder hacer, pero vamos a buscar hasta debajo de las piedras para que esto no quede así", ha afirmado la madre de Enaitz, quien considera que "como padres tenemos que conseguir que a este individuo se le juzgue".

"Nos están negando este derecho. Después de ver lo que ha ocurrido con este señor veo que la Justicia no es justa", ha criticado Trinidad, quien recuerda que "después de matar a mi hijo le dan la oportunidad de denunciarnos".

Fatídico accidente

Según la sentencia, las actuaciones se iniciaron a partir del accidente de circulación ocurrido el 26 de agosto de 2004, sobre una de la mañana, en la LR-111, término municipal de Santo Domingo de la Calzada, consistente en el atropello del ciclista menor de edad Enaitz Iriondo Trinidad (de 17 años de edad en el momento de los hechos). Como consecuencia del atropello el menor resultó muerto en el acto.

En el atestado se hacía constar, entre otras cuestiones, que la bicicleta "carecía de dispositivos de alumbrado, así como catadióptricos o elementos reflectantes y que en el camino desde el que accedió a la calzada existía una señal de stop. Testigos aseguraron que el chico "venía fuerte" por el camino y no paró en el Stop.

"La bicicleta carecía de dispositivos de alumbrado"

La Guardia Civil redactó un informe en el que se hacía constar que la colisión entre los vehículos se produjo "entrando en contacto la parte frontal central del turismo con el lateral izquierdo del ciclo y ciclista".

Se establecía, además, como causa inmediata del mismo la "infracción al Reglamento General de Circulación por parte del conductor de la bicicleta, el menor Enaitz Iriondo Trinidad, con motivo de no respetar la prioridad de paso en intersección regulada mediante señalización vertical de detención-obligatoria-STOP, de otro vehículo que circula por una vía preferente".

En el estudio relativo a la velocidad del turismo se hacía constar que el mismo circulaba entre 101 y 124 kilómetros por hora, en un punto afectado por la limitación genérica de noventa kilómetros por hora.

El 22 de septiembre de 2004 se dictó por el Juzgado de Instrucción auto de sobreseimiento libre y archivo de las diligencias. Más adelante, el 12 de noviembre, se dictó un auto de cuantía máxima, fijando la cantidad máxima a reclamar por los padres del chico en 82.754,87 euros, reclamación que podían formular frente a la entidad aseguradora del vehículo.

Casi dos años después, el 2 de septiembre de 2006, los padres presentaron denuncia penal contra el conductor del turismo, Tomás Delgado Bartolomé, por un presunto delito de conducción temeraria y bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Sin embargo, el 28 de septiembre de 2006 se dictó auto en el que se archivaba esta denuncia por entender que ya se había juzgado el caso.

Denuncia del conductor

Más adelante, el conductor del vehículo, por su parte, reclamó a los padres "los daños materiales provocados por el accidente en el vehículo Audi".

El caso acabó con la retirada de la demanda por parte del conductor, en fechas próximas al juicio, el 28 de enero de 2008.

La Fiscalía, entonces, encargó un informe a la Unidad Central de Reconstrucción de Accidentes de la Guardia Civil de Tráfico y solicitó la reapertura del caso, entendiendo que, en realidad, no se trataba de "cosa juzgada". Añadió, además, que en el atestado se contenían "indicios de infracciones penales por parte del conductor".