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Domingo, 14 de Septiembre de 2008

Damian Hirst reta al mercado del arte

El artista británico saca mañana a subasta 223 piezas de su cosecha de 2008

LOURDES GÓMEZ ·14/09/2008 - 12:04h

PÚBLICO - 'The Golden Calf', una de las obras a subasta.

Una cebra corta el paso al visitante. Con sus listas transversales negras, crines en punta y párpados entornados, apunta hacia un destino incierto. Sugiere movimiento pero no puede avanzar. Está presa en una caja de cristal con bordes de acero blanco. Es una cebra singular, elevada al hemisferio del arte contemporáneo cuando Damien Hirst mandó colocarla en una de sus idiosincráticas peceras de formol. The incredible
journey (El viaje increíble)
se titula esta pieza que acompaña la última jugada, también inverosímil hasta la fecha en el mercado del arte, del creador vivo más cotizado.

Hirst vende toda su pro-ducción de los últimos dos años en una subasta pública organizada por Sotheby's Londres, en tres sesiones y dos jornadas consecutivas, desde mañana. Ha roto las reglas del juego: se ha saltado al intermediario, la galería de arte, que se embolsa el 40 % de cada venta. Es la primera vez que un artista puntero ofrece sus novedades (223 piezas) directamente al mejor postor. "Es arriesgado porque todo puede salir mal. Requiere un poco de valor, o locura, llegar al punto en el que pasas de largo a las galerías", admite el artista en el catálogo de la subasta.

Hasta el catálogo es impresionante. Tres tomos pesados con su propia caja empastada con imágenes de los diamantes que Hirst incrusta en sus obras más recientes. Incluye, además, dos cuadernillos dedicados a sendos ejemplares en formol: un tiburón, The Kingdom (El Reino), de aspecto similar al predador marino, de 1991, con el que su autor sorprendió a expertos y aficionados no sólo por su título existencial: The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living (La imposibilidad física de la muerte en la mente de alguien vivo). Por otro lado, un toro pardo, con cuernos, pezuñas y corona dorados, The Golden Calf (El ternero dorado). Sotheby's estima su valor entre ocho y doce millones de euros. A su lado, el tiburón es una ganga: entre cinco y siete millones de euros.

Gran expectación

"Creemos que los resultados van a ser positivos. El mercado sigue muy saludable. La gente quiere comprar arte y esta subasta está generando tremendo interés", afirma Cheyenne Westphal, presidenta de arte contemporáneo en Sotheby's. El interés se palpa en la exposición que precede a esta venta destinada a generar entre 65 y 90 millones de libras (80 y 110 millones de euros), según las estimaciones de los expertos de la firma británica. Cerca de 8.000 personas visitaron la muestra en sus primeras seis jornadas de apertura, cuando lo habitual es que no pasen de 200 al día.

Los 223 lotes en venta ocupan todo el edificio de Bond Street, en el centro de Londres. Desde su factoría, el astuto autor ha enviado a Sotheby's decenas de variedades de sus señas de identidad artística: cuadros de puntos a color, composiciones de mariposas en formas ovaladas o circulares (como vidrieras de catedrales), estanterías con fármacos, esculturas de ángeles con su anatomía al descubierto, esqueletos y calaveras, corazones incrustados por cuchillos, instalaciones tipo oficina, con silla y restos de cigarrillos de un artista que ha dejado el tabaco y el alcohol recientemente.

"Siempre he tenido miedo de descubrir que el dinero es más importante, más agresivo o más poderoso. No puedo evitar cotejar el arte con el dinero. Los enfrento como si fuera una apuesta. Y confío en que el dinero llegue el segundo y el arte el primero", explica en el catálogo. Obviamente, comercio y originalidad van mano a mano en la carrera de Hirst, quien advierte en la entrevista publicada en ocasión de la subasta: "Warhol hizo aceptable que los artistas pensaran en dinero. Pero es como si Warhol nunca hubiera existido".