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Viernes, 12 de Septiembre de 2008

Vaticano aguarda las "consecuencias concretas" de la "laicidad positiva" de Sarkozy

EFE ·12/09/2008 - 10:24h

EFE - El papa Benedicto XVI (dcha) saluda al presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, a las puertas del Palacio del Elíseo en París (Francia), hoy, 12 de septiembre, donde han mantenido una reunión. El Pontífice ha viajado a la capital gala en su primera visita oficial desde que fuera nombrado máxima autoridad de la Iglesia Católica. Tras su paso por París, donde permanecerá dos días, Benedicto XVI viajará a Lourdes para conmemorar el 150º aniversario de la aparición de la Virgen María en el santuario. EFE/Yoan Valat

El Vaticano sigue a la espera de "las consecuencias concretas" de la "laicidad positiva" preconizada por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirma el cardenal Jean-Louis Tauran con motivo de la visita a Francia que inicia hoy el papa Benedicto XVI.

Se prevé que el tema de la "laicidad" ocupe un lugar destacado en los discursos que Sarkozy y el Papa pronunciarán al mediodía tras una encuentro y una recepción en el Elíseo.

Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, afirma hoy en el diario católico "La Croix" que el discurso de Sarkozy sobre la "laicidad positiva" en Roma el pasado diciembre "sorprendió, porque no se pensaba que semejante interpretación de la "laicidad" fuera posible por parte de un jefe de Estado francés".

"Seguimos esperando ver consecuencias concretas" de ese discurso, que "fue leído atentamente" en el Vaticano, explica el cardenal.

Como ejemplo de esos resultados concretos que espera, Tauran mencionó "el problema del reconocimiento de los diplomas universitarios" emitidos por los institutos católicos.

La preconización por Sarkozy de una "laicidad positiva" suscitó fuertes críticas en ciertos sectores en Francia, una República laica, donde se le acusó de poner en entredicho la separación entre la Iglesia y el Estado.

El presidente francés declaró en diciembre que su país tiene una "laicidad positiva", donde existe la "libertad de creer o no creer, de practicar una religión o la libertad de cambiar de credo, así como la libertad de no ser ofendidos por las propias creencias o de dar a los hijos una educación según las propias convicciones".