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Martes, 9 de Septiembre de 2008

Unió irrita a CDC por su deseo de tener ministros

El número 2 de CDC, Felip Puig, juzga "desfasada" la pretensión de Duran

FERRAN CASAS ·09/09/2008 - 21:38h

Unió ha reabierto la caja de Pandora con Convergència. Y lo ha hecho con el tema que, en el actual contexto, más incomoda a sus socios: tener ministros en Madrid. La ponencia política del 24º congreso democristiano, que se celebrará en octubre y prevé reelegir a Josep Antoni Duran i Lleida como presidente, abogará por implicarse en la gobernabilidad del Estado si se dan las condiciones en forma de contrapartidas para Catalunya.

El redactor de la ponencia, el secretario general de Unió, Josep Maria Pelegrí, afirmó ayer que ningún nacionalista que se precie de ello puede "renunciar" a defender "a Catalunya y su gente" desde cualquier "instancia" institucional, incluida, claro está, la del Gobierno del Estado.
Felip Puig, secretario general adjunto de CDC, había sido tajante al tildar horas antes de "desfasada" la pretensión de Unió, en declaraciones a Catalunya Ràdio.

Sin complejos

Pelegrí aseguró que el mismo Puig le había dicho que no se había leído la ponencia y explicó que en ella queda claro que, en las actuales condiciones, CiU no debería tener ministros. Pero si esas condiciones se dieran (y Unió "trabajará para ello", sostiene el texto), debería hacerse "sin complejos" y no tratar el tema como un "tabú". Pelegrí añadió que el despliegue del Estatut o la financiación no vivirían "el bloqueo" actual con ministros nacionalistas.

Antes del 9-M, Duran ya insistió en la idea. Pero Mas y CDC le pararon los pies con el argumento de que es inviable plantearse participar en la gobernabilidad de España mientras se esté en la oposición en Catalunya. En julio, el congreso de CDC desestimó implicarse más allá de pactos puntuales.

Sin distinciones

Pelegrí también dio a entender que entre el PSOE y el PP no harían tampoco grandes distinciones, siempre y cuando no se desdibuje el ideario socialcristiano del partido de Duran, que sigue dosificando con cuentagotas sus apariciones públicas por los problemas de salud que tuvo.

La ponencia, que deja claro que en Madrid se puede tener buena relación con PNV y BNG pero no hacer un frente, aborda las relaciones con CDC, establecidas hace tres décadas y que en el año 2001 mutaron de coalición a federación. Como ya es habitual, tanto en los congresos de unos como de otros, se evalúa la marcha de la federación. En Convergència había quien quería romperla y al final se optó por revisarla de acuerdo con Unió. Para no ser menos, lo mismo propondrá el socio pequeño, pese a estar "satisfecho" por la marcha de las cosas.

Pelegrí avisó de que, si hay revisión, será de "todo" el acuerdo de federación y no sólo de los aspectos que desee CDC.

 Los números, contra los democristianos

Base desigual

La habilidad de Duran, combinada con la generosidad de Pujol para "sumar", han ayudado a UDC a tener una importante cuota de poder interno e institucional en CiU. Unió, fundada en 1931, evita revelar el número de militantes que tiene pero dirigentes de la federación aseguran en ningún caso superan los 3.000 y de ahí su no a la fusión con Convergència, que tiene más de 30.000.

Implantación municipal

Según fuentes de CiU, de los 425 alcaldes de la federación 395 los pone CDC y sólo 30 Unió. De los 3.412 concejales, 2.430 están vinculados a Convergència . Los datos dan buena medida de la desigual implantación territorial.

Diputados

Pero en el Congreso cuatro de los diez diputados de CiU son de Unió, que propone además al cabeza de cartel (Duran). CDC proporciona los candidatos a la Generalitat y al ayuntamiento de Barcelona. En el Parlament, 14 de los 48 diputados nacionalistas son democristianos.