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Martes, 9 de Septiembre de 2008

"Amenazaba con matar a mi madre y a mi hermano pequeño si no me dejaba hacer", declara la joven Alicja

La hija del llamado 'Josef Fritz polaco', que fue violada sistemáticamente durante años por su padre, cuenta que éste consideraba tener "derechos sobre ella". Fruto del incesto nacieron dos niños que el padre obligó a dar en adopción 

AGENCIAS ·09/09/2008 - 10:07h

 

"Me decía que tenía derechos sobre mí y me amenazaba con matar a mi madre y a mi hermano pequeño si no me dejaba hacer". La joven polaca Alicja, cuyo padre ha sido detenido por mantenerla encerrada y violarla sistemáticamente durante los últimos seis años en una relación incestuosa de la que nacieron dos niños, denuncia hoy en la prensa el trato salvaje a que fue sometida por su progenitor.

Las autoridades tuvieron conocimiento de los hechos tras las denuncias de la propia hija, que hoy tiene 21 años, y su madre, la esposa del detenido, que decidieron revelar a los agentes el infierno que se vivía en su casa de Grodziska, una aldea al este de Polonia, según informó el portavoz de la comandancia central de policía, Mariusz Sokolowski.

Como reconoció el propio Sokolowski, este dramático caso recuerda a lo sucedido hace meses en Austria, donde el perito electricista jubilado Josef Fritz mantuvo secuestrada en un sótano a su hija, en un cautiverio durante el que nacieron siete hijos fruto de la forzada relación incestuosa.

El calvario comenzó cuando la chica contaba quince años y su padre la encerró en un cuarto del que era imposible escapar 

Según el relato de la Policía, el calvario de la joven polaca comenzó cuando apenas era una chiquilla de quince años y su padre la encerró en un cuarto de la casa familiar, donde la puerta carecía de picaporte y era imposible escapar. En ese momento, atendiendo a las primeras investigaciones, el hombre comenzó a mantener relaciones sexuales con su propia hija, de las que finalmente nacieron dos niños, uno en 2005 y otro en 2007, que fueron dados en adopción por orden del propio padre y contra la voluntad de su madre.

"Antes era una chica feliz, con sueños, con ilusiones, como cualquier adolescente, quería continuar mis estudios y, un día, salir del campo", explica. La madre de Alicja, por su parte, conocía todo lo que sucedía en la casa familiar desde el principio, desde la primera vez que su marido decidió ejercer "sus derechos" sobre la chiquilla, desde la noche en la que entró en su cuarto a "escuchar un poco de música", añade.

"Al principio pensé que era una broma, una tontería de mi padre, pero luego me hizo daño, me ató, me apretó el cuerpo mientras con la otra mano me arrancaba las bragas", recuerda Alicja, una muchacha de baja estatura y pelirroja, que durante seis años vivió "en el infierno". 

"Mi madre me decía que nos escaparíamos, que se divorciaría, que todo iría bien, que saldríamos adelante solas, aunque papá era demasiado fuerte y no lo permitió nunca", explica la joven en el rotativo "Fakt".

"Él me amenazaba, por eso nunca dije nada, tenía miedo", se excusa la madre de la víctima, quien a pesar de todo "amaba" a su marido 

"Claro que sabía que todo estaba mal, pero ¿qué podía hacer? ¡El me amenazaba, por eso nunca dije nada y callaba, tenía miedo!", declaró la madre a la prensa, mientras se mantenía parapetada detrás de la puerta de su casa.

"Mi esposo quitaba el picaporte de la puerta, se encerraba con nuestra hija en la habitación y a mí me ordenaba ir arriba a ver la televisión", explicó la mujer en una entrevista con la cadena TVN.

Mientras, la opinión pública polaca se pregunta por qué la madre de Alicja esperó seis años y no decidió denunciar los hechos antes, algo por lo que podría ser condenada hasta a tres años de prisión.

"Sentía tanto lo que estaba pasando, aunque a pesar de todo amaba a mi marido", confesó esta mujer, que justifica su silencio durante tantos años además de por el miedo a su cónyuge, por un intento de proteger al otro hijo de la familia, un niño de 11 años.

La joven pudo abandonar en algunas ocasiones el cautiverio, en concreto cuando fue a dar a luz a un hospital público a sus dos pequeños, aunque siempre bajo la estrecha vigilancia de su padre y, al mismo tiempo, amante, torturador y carcelero.

Finalmente, madre e hija decidieron revelar a los agentes el horror que se vivía en su casa: "No podía permitirlo más, era suficiente dolor para mi hija", explicó la madre de Alicja a la prensa.

Por ahora, el acusado permanecerá detenido al menos tres meses, mientras se lleva a cabo la búsqueda de los dos hijos dados en adopción, a los que se le realizará un test de paternidad para confirmar el drama provocado por el que ya algunos medios han comenzado a llamar 'el Josef Fritz polaco'.