Archivo de Público
Martes, 9 de Septiembre de 2008

El PP coloca en el CGPJ a la jueza del ácido bórico

Socialistas y conservadores desbloquean la renovación del Poder Judicial tras dos años, pero lo hacen reeditando un modelo de vocales ‘políticos’ que augura la continuidad de la bronca

Los nombres de los nuevos vocales

ALICIA GUTIÉRREZ ·09/09/2008 - 00:19h

Soraya Saenz de Santamaria y el Federico Trillo antes de presentar a los candidatos al CGPJ. EFE

Tras dos años de bloqueo numantino, PSOE y PP cerraron ayer el acuerdo para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La lista de 10 personas -seis jueces y cuatro juristas- presentada por cada uno de los dos partidos mayoritarios augura que en el órgano de gobierno de la magistratura española pervivirán las mismas trincheras políticas que en el anterior mandato. En el CGPJ se sentarán un consejero autonómico del PP en activo -el valenciano Fernando de Rosa, titular de Justicia con Camps-; una ex secretaria de Estado del PSOE -Margarita Robles-; el vicepresidente segundo del Parlamento catalán -Ramon Camp, de CiU-; un abogado muy vinculado al PSOE -José Manuel Gómez Benítez-, y una de las jueces más controvertidas de los últimos años, Gemma Gallego, avalista de la teoría de la conspiración al instruir el caso del ácido bórico.

De los 20 miembros que, junto con el presidente, integran el Consejo, PSOE y PP aportan nueve candidatos cada uno. PNV y CiU se reparten los otros dos puestos. Una vez la lista sea ratificada la próxima semana por las Cortes, los 20 vocales elegirán al presidente, cargo para el que Zapatero baraja los nombres de Ángel Juanes, Dámaso Ruiz-Jarabo y Juan Antonio Xiol. IU y UPyD han anunciado que no apoyarán la lista.

Neutralidad difícil

La presencia de Gemma Gallego, aceptada por el PSOE, constituye una de las pruebas cumbre de que se perfila remota la "neutralidad" del Consejo que todavía ayer seguía preconizando el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, quien se declaró "satisfecho" por el nivel del "conjunto" de ambas listas.

Miembro -como los otros cinco magistrados propuestos por el PP- de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Gallego dio alas al caso del ácido bórico, el último coletazo de la teoría de la conspiración que pretendía establecer un nexo entre ETA y el 11-M. Gallego sentó en el banquillo a la cúpula de la Policía Científica, que finalmente resultó absuelta.

Otra juez de la lista del PP, la hasta ahora presidenta de la Audiencia de Guadalajara, Concepción Espejel, colocó al PSOE contra las cuerdas tras el incendio de 2005 que llevó a la muerte a 11 bomberos.

Entre los pesos pesados de la lista del PSOE, con cinco afiliados a la minoritaria Jueces para la Democracia (JpD), figura Miguel Carmona, ex presidente de la Audiencia de Sevilla y miembro de la sala que en su día absolvió a Juan

Guerra. El sexto juez de la lista, Manuel Torres Vela, pertenece al sector progresista de la asociación Francisco de Vitoria.

El PSOE tiene ante sí la incógnita de qué harán los vocales de PNV y CiU cuando el Consejo deba emitir su informe -no vinculante- sobre normas como la reforma de la ley del aborto o la que regulará la eutanasia pasiva.