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Jueves, 8 de Noviembre de 2007

El PP acusa al Gobierno de "falta de agilidad" en la "contención de la lengua azul"

EFE ·08/11/2007 - 17:17h

EFE - El veterinario de la Diputación de Guipúzcoa, Juan Ramón Ibarbia, toma muestras de sangre para la deteccción de la enfermedad de la lengua azul.

El Grupo Parlamentario Popular en el Senado (GPP) acusó hoy al Gobierno de "falta de agilidad" en la contención de la lengua azul y "la pereza administrativa y económica para paliar las perdidas con ayudas suficientes".

En una nota, considera urgente que el Ministerio de Agricultura explique al Parlamento lo que se está haciendo en este sentido y ponga los medios necesarios para solucionar el problema.

Exige agilidad en los pagos de la indemnizaciones, el adelanto de primas ganaderas, ayudas directas para compensar las pérdidas de renta, la condonación de las cuotas de la Seguridad Social, la reducción del impuesto de sociedades, y el aumento de la compensación del IVA ganadero.

La nota afirma que "aunque entendemos que debe haber una explicación que justifique la aparición de la lengua azul en Guipúzcoa, el enorme salto desde el Sur de la península hasta el Norte, no deja de resultar sorprendente".

El PP avisa de la peligrosidad de este brote, ya que debido a la llegada de los fríos, el mosquito transmisor de la enfermedad disminuye su actividad, y en este caso se romperían los esquemas del cambio climático como elemento propagador de la enfermedad.

Espera en próximas fechas una explicación clarificadora por parte del Ministerio de Agricultura que evite cualquier tipo de especulaciones que alarmen innecesariamente a los ganaderos y sectores afectados, y quede claro cuales son las causas de aparición de la de la lengua azul en Guipúzcoa.

Espera además la puesta en marcha de todas las medidas previstas, incluida la vacunación preventiva, eviten la extensión de la enfermedad a las Comunidades Autónomas cercanas.

Para el PP la enfermedad de la lengua azul no se trata solo de una enfermedad animal, que no afecta para nada a los humanos, ni al consumo de la carne, "sino de un gran problema social y económico" para los sectores ganaderos por las repercusiones para las explotaciones ganaderas y la cabaña nacional.

Explica que el problema deriva de las perdidas de animales, las secuelas en fechas posteriores, las restricciones a la movilidad a los mercados nacional e internacional, las dificultades de reposición del ganado, el incremento en todo tipo de gastos y, sobre todo, la incertidumbre para el futuro de la actividad.

Insiste en que han transcurrido más de cuatro meses desde inicio de la enfermedad de la lengua azul en Andalucía y su extensión posterior a Extremadura y Castilla-La Mancha.

"Después de haber tenido la experiencia de la enfermedad en España en los años 2004 y 2005, los ganaderos y explotaciones afectadas sólo han recibido promesas de ayudas, pero reales y concretas, que les permitan hacer frente a la situación de las perdidas, la disminución de ingresos y los gastos de cada día, ni una sola", señala.