Jueves, 8 de Noviembre de 2007

La IPCC critica a Scotland Yard por retrasar la investigación en torno al fallecimiento de Menezes

EFE ·08/11/2007 - 16:42h

EFE - Imagen de una estatua de bronce ubicada en la estación de ferrocarriles de St. Pancras, al norte de Londres (Reino Unido), fotografiada hoy, jueves 8 de noviembre.

La Comisión Independiente de Quejas a la Policía (IPCC) criticó hoy al comisario jefe de Scotland Yard, Ian Blair, por retrasar la investigación de la muerte del brasileño Jean Charles de Menezes, abatido a tiros el 22 de julio del 2005 por agentes que lo confundieron con un terrorista suicida.

El IPCC, organismo regulador de las fuerzas del orden, publicó hoy su informe del trágico incidente, ocurrido en la estación de Metro de Stockwell, sur de Londres, un día después de los atentados fallidos contra la red de transporte de Londres (21-J).

A pesar de las críticas contra el comisario Blair, éste reiteró hoy que no dimitirá y manifestó su intención de seguir al frente de la Policía Metropolitana (también conocida como Scotland Yard) para aplicar las recomendaciones hechas por la comisión.

El presidente del IPCC, Nick Hardwick, dijo hoy que Blair trató de impedir que la comisión realizara su investigación sobre la muerte de Menezes, electricista de profesión de 27 años.

"El comisario jefe trató de impedir que nosotros hiciéramos la investigación", puntualizó Hardwick, quien explicó que muchas de las dificultades, que podían haberse evitado, surgieron por el retraso de la Policía en elevar el caso al IPCC.

El IPCC hizo dieciséis recomendaciones a la Policía, para evitar que se repita un suceso como el de Stockwell.

Gran parte del contenido del informe era ya conocido porque fue utilizado en el proceso judicial contra Scotland Yard, que el pasado día 1 fue declarada culpable por un tribunal de Londres de violar la Ley de Seguridad e Higiene en el Trabajo, que obliga a la Policía a velar por la seguridad incluso de quienes no son sus empleados.

No obstante, el texto reveló que sus investigadores pidieron a la Fiscalía que considerase presentar cargos contra dos agentes que hicieron los disparos y contra la jefa de operaciones, Cressida Dick, a cargo del operativo policial el 22 de julio de 2005.

Pese a todo, esas recomendaciones fueron consideradas por la Fiscalía británica, pero rechazadas.

La investigación del IPCC reveló que diecisiete testigos del trágico suceso no escucharon que los agentes dieran la advertencia de "alto" antes de efectuar los disparos.

Además, el IPCC detectó varios errores, como una mala comunicación entre los agentes y un "fracaso de estrategia" puesto que se permitió que Menezes abordase un autobús urbano -el número 2- que lo llevó desde su casa en el barrio de Tulse Hill (sur de Londres) hasta la estación de metro de Stockwell.

Los agentes confundieron a Menezes con Hussain Osman, uno de los terroristas del 21-J y que era vigilado en Tulse Hill.

En opinión de la comisión reguladora, la Met deberá reconsiderar su política sobre el despliegue de agentes armados en las calles y el lenguaje utilizado para detener a sospechosos terroristas.

A principios de este año, la Fiscalía británica decidió no presentar cargos contra ningún agente, pero optó por procesar al cuerpo policial por violar la ley antes citada.

La publicación del documento fue retrasada a la espera de que terminase el juicio contra Scotland Yard.

Al defender hoy su posición, Blair dijo "lamentar profundamente" la fatídica equivocación que acabó con la vida de Menezes y agregó que nunca buscó "evitar la responsabilidad por la muerte de Jean Charles de Menezes. Matamos a un hombre inocente".

La oposición británica ha pedido la dimisión de Blair, pero el Gobierno laborista le ha dado todo su respaldo.

La familia de Menezes insistió hoy en Londres que la posición de Blair es "insostenible".

"No descansaremos hasta que todos los que estuvieron directamente involucrados en la muerte de Jean respondan ante un tribunal", dijo Vivian Figueiredo, prima del joven brasileño.

El brasileño, de 27 años, llegó a recibir hasta ocho tiros (siete en la cabeza y uno en el hombro).