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Domingo, 7 de Septiembre de 2008

EEUU lanza el mayor rescate financiero de su historia

El Gobierno inyectará 140.000 millones en sus dos colosos hipotecarios para salvar el mercado

AGENCIAS / S. R. A. ·07/09/2008 - 21:46h

Henry Paulson, secretario del Tesoro de EE UU, y Jim Lockhart, director de la Agencia de Financiación de Vivienda, en su comparecencia. REUTERS

Estados Unidos desveló ayer un rescate sin precedentes en su historia financiera para salvar de la quiebra a sus dos gigantes hipotecarios, Fannie Mae y Freddie Mac. El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, compareció para explicar que el Gobierno federal tutelará y financiará a las dos firmas, que aglutinan casi la mitad de las hipotecas existentes en el país (en total, 12 billones de dólares). Aunque omitió dar cifras, según varias agencias de información, el Tesoro inyectará 100.000 millones de dólares en cada una de las dos compañías comprando acciones preferentes (140.000 millones de euros en total).

Ésta es una de las principales medidas del plan de rescate que anunciaron ayer Paulson y Jim Lockhart, el director de la Agencia Federal para la Financiación de Vivienda (FHFA, por sus siglas en inglés), organismo creado el pasado verano para supervisar las dos entidades y que ahora se encargará de su tutela legal. Además, el plan prevé que el Tesoro financiará a corto plazo a Fannie Mae y Freddie Mac y a 12 bancos hipotecarios federales, un apoyo que podría durar hasta diciembre de 2009, además también comprará títulos de deuda hipotecaria de las dos firmas en el mercado.

Impacto internacional

Si estos dos gigantes caen, las consecuencias financieras serían desastrosas. El impacto se dejaría notar en el mercado financiero de Estados Unidos pero también en los internacionales, como justificó ayer Paulson. "Nuestra economía y nuestros mercados no se recuperarán hasta la correción del mercado hipotecario" y Fannie Mae y Freddie Mac son piezas "cruciales" en ese proceso, añadió el secretario del Tesoro.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, respaldó en un comunicado la intervención como un paso "necesario" para "ayudar a reforzar el mercado hipotecario de EE UU y promover la estabilidad" en el sistema financiero en general.

En la nueva etapa de salvamento para restaurar la solvencia de las dos firmas hipotecarias, los consejeros delegados de Fannie Mae, Daniel Mudd, y Freddie Mac, Richard Syron, serán despedidos. Les sustituirán dos banqueros de prestigio: Herb Allison, ex vicepresidente del banco de inversión Merrill Lynch, tomará las riendas de Fannie y David Moffett, ex vicepresidente de US Bancorp se encargará de la competidora. La tutela gubernamental, de momento, no tiene caducidad.

La drástica medida llega justo un año después de que comenzara la crisis de las hipotecas basura en EE UU que contagió al sistema financiero mundial y hoy sigue manteniéndolo con el grifo cerrado, una de las causas que impiden que amaine la crisis inmobiliaria, especialmente en España.

Con la intervención, el Gobierno de George W. Bush confía en poner en el mercado hipotecario el dinero necesario para que no se estrangule y poder mantener los tipos de interés estables con el fin de parar la sangría de estadounidenses morosos que no pueden pagar sus casas.

Fannie Mae y Freddie Mac tienen hipotecas y títulos hipotecarios comprados a otros bancos por más de 5 billones de dólares y han perdido en un año más de 14.000 millones en conjunto.

Los dos gigantes inflaron sus reservas para aguantar

Los dos colosos hipotecarios de Estados Unidos tenian mucho menos colchón del que decían poseer. Freddie Mac y, en menor medida, Fannie Mae, usaron un método contable que les permitió inflar el volumen de sus reservas, cruciales para respaldar la gigantesca cartera de hipotecas que controlan.

Es una de las conclusiones a las que ha llegado el banco de inversión Morgan Stanley, al que contrató el Gobierno para comprobar la salud financiera de las dos firmas hipotecarias y todo apunta que podría ser la principal razón del urgente plan de rescate. Como el capital de estas compañías no estaba por debajo de las exigencias requeridas, hasta ahora las alarmas no habían saltado. Pero ayer el Gobierno admitió que la solvencia de las hipotecarias no era suficiente. Ambas entidades han financiado el 70% de las hipotecas concedidas en EE UU en los últimos meses.

 La intervención también llegó ayer a la batalla electoral del país y tanto Barack Obama como John McCain apoyaron, con matices, el rescate.

En España, la patronal bancaria española, AEB, consideró positiva la intervención de las hipotecarias porque trata de evitar el contagio de la crisis de las hipotecas basura de EE UU. Las cajas de ahorros también acogieron favorablemente la decisión ya que "sirve para poner orden en los mercados" y debería ayudar a reactivar el mercado interbancario, al que acuden las entidades financieras para prestarse dinero entre sí.

Axa, Citigroup y Barclays, entre los principales accionistas

El Gobierno de EE UU ha decidido que Fannie Mae y Freddie Mac, entidades semipúblicas pero con accionistas privados, ya no servirán más para enriquecerlos. De momento, no repartirán más dividendos. Los inversores nacionales y extranjeros pueden perder el valor de sus títulos, que ya han caído más del 80% este año. Bancos y aseguradoras europeos, además de estadounidenses, están entre los principales accionistas. La primera aseguradora francesa y una de las principales europeas, Axa, va a ser una de las más perjudicadas con la intervención de los dos gigantes hipotecarios de EE UU. Esta compañía es el principal accionista de Fannie Mae, con un 12,5% del capital. Pero también posee el 6,35% de Freddie Mac, según el registro de datos de Bloomberg que recoge comunicaciones al regulador estadounidense. Pero también figura uno de los principales bancos estadounidenses, Citigroup, con un 4,4% de Fannie Mae y un 4,5% de su rival, así como el británico Barclays, con un 4% en cada uno de las hipotecarias.

Los bancos estadounidenses de pequeño tamaño que son accionistas de las hipotecarias tendrán ayuda. Pero habrá que ver el efecto en aquellos cuyas hipotecas fueron compradas por los dos gigantes y hasta ahora contaban con su respaldo.